Mariachi es una palabra de origen incierto que se usa para designar a un conjunto de músicos (mujeres y hombres) intérpretes de distintos géneros (son, jarabe, huapango, ranchero, etc.) característicos del territorio que hoy se reconoce como México. Su atavío es ceñido. Tanto la chaquetilla como el pantalón o falda tienen adornos metálicos, en el pantalón a los costados y en la chaquetilla al frente (para abotonar) y puños. Es imprescindible el sombrero de ala muy ancha que suele tener ribetes armónicos con el color del traje. Actualmente, el mariachi está integrado a la lista representativa de las Naciones Unidas como parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Por muchos años se consideró el origen de la palabra como un derivado del vocablo francés marriage, que significa boda en ese idioma, por su aproximación fonética. Además, se presumió que, como era el conjunto musical convocado para todo tipo de festejos, no era extraño que apareciera en las bodas. Como refuerzo, la aparición de este conjunto se dio en el centro del país, donde se encuentra Michoacán y Jalisco, territorios de mayor asentamiento de franceses que intervinieron en la ocupación napoleónica con Maximiliano y Carlota. Sin embargo, contra este origen se opone que la palabra ya circulaba antes de la influencia francesa en esa zona.

También circula en internet la versión de que el origen es maya. El vocablo estaría integrado por la partícula ‘ma’ que denota ‘familia’; ‘ri’ o ‘re’ que implicaría ‘puro’; ‘ham’ que refiere al ‘alma’ o ‘espíritu’, esa parte de nuestro ser que presuntamente se desprende una vez muertos; y la fracción ‘chi’, que a decir de la fuente consultada tiene el sentido de ‘ahora y después’, lo que implicaría ‘siempre’. Con ello pretende suponer que su significado es ‘aquellos que tienen mi mismo espíritu’. A este razonamiento se opone que la zona maya está muy lejos de la región donde surgió la agrupación y sería difícil una influencia tan decisiva.

En el libro ‘Origen e historia del mariachi’ (Hermes Rafael, Katún, 1983) se asegura que el vocablo surgió del idioma coca, que es un grupo étnico asentado en el centro de Jalisco. Para este investigador la voz ‘mariachis’ significa ‘lo que suena en corrido’.

Este libro se escribió como protestas en 1976 por haberse considerado a la población de Cocula, Jalisco, el lugar para instituir el Día del Mariachi (21 de enero). La población fue seleccionada en virtud de la canción de Manuel Esperón que cita “De Cocula es el mariachi, de Tepatitlán los sones…”

Esperón jamás precisó si hizo alguna investigación para asegurar su dicho. Menos aún si tomamos en cuenta que el ritmo musical llamado ‘son’ tiene sus antecedentes en la música española. Para muchos, la frase debía ser o toda cierta o toda falsa. Así, muchos consideraron era poco objetivo dar carta de naturalización al mariachi en Cocula.

Según la última fuente, el grupo prehispánico ‘mariachis’ originalmente usaba los instrumentos propios de las culturas precolombinas: silbato, caracolas y teponaztli. Pero con la llegada de los españoles, los antiguos instrumentos fueron sustituidos por los violines, guitarrón y guitarrilla.

El mariachi permaneció sonoramente así, hasta la llegada de la radio. Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, concesionario de una de las primeras radiodifusoras, ante la opacidad de registro en estudios de grabación, introdujo la trompeta. Actualmente, el mariachi michoacano suele diferenciarse del jalisciense por este instrumento.

 

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