La Parroquia de San Judas Tadeo, en Silao, anuncia la Tercera Cruzada Matrimonial
Silao, Gto., 5 de marzo de 2026.- Con el propósito de fortalecer el matrimonio y la familia como pilares fundamentales de la sociedad y de la vida cristiana, la Parroquia de San Judas Tadeo invita a la ciudadanía a participar en la Tercera Cruzada Matrimonial, la cual tendría lugar el próximo domingo, 8 de marzo, en las instalaciones del Teatro Silao.
El evento lo organiza a través del grupo Cruzadas Matrimoniales Silao bajo el lema “Libérate de ese peso, entrégale tus cargas al Señor y Él cuidará de ti”.
Su finalidad es brindar a los matrimonios y a toda persona interesada una jornada de restauración, reflexión y reencuentro con Cristo, mediante conferencias impartidas por especialistas en temas de familia desde una perspectiva de formación humana y espiritual.
La Cruzada Matrimonial está dirigida a matrimonios sacramentados, matrimonios no sacramentados, parejas en proceso de crecimiento y a todas aquellas personas que deseen fortalecer su vida personal, familiar y espiritual, pudiendo participar también de manera individual quienes buscan orientación, renovación interior o un acercamiento más profundo a Dios.
La Cruzada forma parte de un proceso pastoral de acompañamiento que impulsa el crecimiento integral de las parejas y las familias, iniciando con este encuentro formativo, seguido posteriormente por retiros de renovación matrimonial y un acompañamiento continuo que favorece el desarrollo humano y espiritual desde lo personal hacia la vida familiar.
Durante la jornada los participantes vivirán momentos de formación, testimonios y reflexión orientados a renovar la vida matrimonial y familiar, culminando con un encuentro profundo con Nuestro Señor a través de la Hora Santa y la celebración de la Santa Eucaristía, como signo de reconciliación, esperanza y renovación cristiana.
Con este evento la Parroquia de San Judas Tadeo reafirma su compromiso pastoral de acompañar y fortalecer a las familias, convencidos de que matrimonios y personas fuertes en la fe contribuyen a la reconstrucción del tejido social, promoviendo la cultura del encuentro, la reconciliación y la paz, elementos fundamentales que también favorecen la pacificación de nuestro país.
