¿Y dónde están las propuestas?

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José Luis Camacho Acevedo

Esta semana que transcurrió, las principales columnas políticas mexicanas dieron cuenta de un denominador común entre las corcholatas. ¡Todos quieren ser como el Presidente! En esta gira nacional, en busca de la anhelada nominación, los suspirantes a donde van, (y con gran conveniencia), repiten las arengas y los postulados con los que AMLO y la 4T han conquistado al electorado. Pero lo han empezado a hacer de una manera tan evidente que la gente podría pensar que es indistinto quién resulte el gran elegido.

Esto era de esperarse, Ellos y Ella traen la marca a tope y el gran respaldo que implica la figura presidencial no es en absoluto despreciable y es entendible, nadie en su sano juicio pretenderá alejarse de la sombra protectora que brinda tan robusto árbol.

Pero hay una corcholata que con su equipo empieza a marcar diferencia. Es cierto que Marcelo Ebrard también presume la institucionalidad que ha mantenido al proyecto transformador. También recalca la confianza presidencial que le fue otorgada en su encargo como Secretario de Relaciones Exteriores, donde entregó buenas cuentas en temas tan ríspidos como la relación trilateral con los vecinos del norte y la defensa de la soberanía en los momentos álgidos de las negociaciones. Y se ufana del liderazgo indiscutible que con su participación hemos alcanzado entre el resto de los países de América.

Pero a diferencia de los demás, quienes también tienen méritos ante el presidente y la cuarta transformación, Ebrard, cuidándose de las restricciones que el INE les puso para este periplo, se las ha ingeniado para empezar a dar destellos de lo que su figura significaría al frente de la nación.

Temas como el desarrollo económico, la generación de energías limpias y la urgencia de apostar por la seguridad mediante su plan ANGEL, dieron de qué hablar en las sobremesas del electorado.

Los demás también caminan: Monreal hace gala de sus dotes de político preparado, pero cercano al pueblo; Claudia, combativa y tenaz, sigue moviendo voluntades para que este país por fin se atreva a ser gobernado por una mujer capaz; Adán Augusto desde lo institucional hace sus esfuerzos, en ocasiones el color del pelo, la postura y el marcado acento lo mimetizan con su gran líder y eso puede gustar; y Noroña y Velasco, ellos siguen de paseo placentero para asegurar su pluri.

Del lado del Frente opositor, el crecimiento de Xóchitl Gálvez hace muy previsible que la política hidalguense sea finalmente la abanderada de esa corriente en los comicios presidenciales del próximo año.

JOSECAMACHO@GMAIL.COM
@JLCA007

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