Los nombres de las conjugaciones en pasado, presente o futuro de los verbos pretender describir su uso. Andrés Bello lo facilitó al proponer nombres simples para sustituir los académicos, ya muy complejos para la actualidad. Gracias a ello, con meditar un poco es fácil descubrir la intención de cada uno. La falta de comprensión actual radica en la raquítica visión hacia el futuro y el menosprecio del pasado de las personas. Vivir en la inmediatez de las redes sociales invisibiliza futuro y pasado.

A diferencia de otros idiomas, como el inglés, el español posee una gran cantidad de alternativas. Ello da oportunidad de mayor precisión. Con más opciones, se pueden lograr enunciados muy exactos. Sin embargo, esa condición poco se valora y cuando se estudian los tiempos resultan un agobio para el estudiante, reticente a analizar.

El momento de la acción en un enunciado lo establece el verbo. Hay palabras auxiliares como ayer, hoy, en un momento, etc. que apoyan el concepto. Sin embargo, esas no fijan el instante de la acción o estado, es el verbo conjugado en forma personal el determinante.

De igual forma, el verbo es el único que transmite la idea completa sin la necesidad de otras palabras. En la expresión: «¡corre!» (imperativo) queda claro el tiempo (presente inmediato) y el ejecutante de la acción (tú, segunda persona gramatical).

Así, el tiempo se puede expresar en presente, pasado (o pretérito) y futuro. Podría auxiliarse de otro verbo («He escrito mis memorias», llamados tiempos compuestos) o con el verbo directamente conjugado («Escribí mis memorias», tiempo simple). Cada alternativa da una intención distinta y un momento diferente. Es decir, que el uso de cualquiera alternativa introduce a la conversación matices que, por supuesto, tendrán un efecto en quien escucha o lee.

La recomendación de los académicos es conjugar en tiempos simples para ser más directos y reducir las interpretaciones.

La Gramática vigente fija tres modos. Reciben este nombre por la forma y efecto en el lector. El modo indicativo con precisión enuncia lo que sucede, sucedió o sucederá: «Como verduras y no me gustan» (no deja lugar a dudas; es contundente, determinante: indica lo que hace y no le gusta).

El modo subjuntivo siempre depende de otro verbo en el mismo enunciado. El prefijo sub- indica subordinación de ese verbo a otro en la oración (que puede estar en otra conjugación) y la terminación -juntivo refiere a que su comprensión depende del verbo al que se junta. «Quizá sea mejor, si dejo todo como está» (observe cómo sea –en subjuntivo– no es una conjugación que en aislado dé una idea clara, depende de los verbos dejar y estar para tener un sentido preciso; estos verbos están en indicativo).

El antiguo modo potencial está contenido en el indicativo para la gramática vigente. Ello debido a que indica la posibilidad, la capacidad, para realizar la acción enunciada no la realización de la acción, como el resto de las alternativas del indicativo: «iría si me lo pide»

El imperativo solo posee un tiempo y una persona gramatical.

sorianovalencia@hotmail.com

 

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