Nadie nos ha enseñado a usar bien el diccionario, sostuve la semana pasada en este mismo espacio. En ese momento insistí en que la peor herramienta es la que no se sabe usar. Completo la información iniciada.

Para los sustantivos aparece m. o f., señalé. Cuando el vocablo es un verbo, se enuncian las abreviaturas trans. o intrans. (significa transitivo o intransitivo). También pueden aparecer prnl. (pronominal), copulat. (copulativo) o aux. (auxiliar). Vayamos por partes.

Los verbos transitivos trasladan su acción al complemento. Por ejemplo: «Compré un par de zapatos». En este enunciado la acción de comprar recae en el complemento, en este caso en el par de zapatos. En «freí un par de huevos», lo frito son los huevos; es decir, la acción realizada por el sujeto del enunciado (en ambos casos, ‘yo’; o primera persona gramatical), va a dar al complemento. Por eso a este tipo de complementos se le llama ‘complemento directo’.

En los verbos intransitivos la acción queda en el ejecutante: «Una maceta cayó de la pared». La acción de caer no se traslada a un complemento, queda en el mismo sujeto. Sin embargo, en muchos casos en el mismo verbo, suele aparecer en el diccionario abreviaturas como U. t. c. prnl. Eso significa ‘Usado también como pronominal’. Esto se refiere a que este tipo de verbos puede también enunciarse con palabras que señalen un acto reflejo. Esto es, que insistan o dejen claro que la acción nadie la provocó más que el propio sujeto de la oración: «Una maceta se cayó de la pared». Así la oración queda mucho más clara: en la caída de la maceta nadie más intervino, la acción sucedió por sí misma. Averiguar la razón de la caída, rebasa el interés de la gramática y al enunciado.

La palabra pronominal se refiere al pronombre. Esta última palabra se refiere a vocablos que sustituyen al nombre. A los verbos pronominales se les llamaba también reflejos o reflexivos. En esos casos, los infinitivos se suelen presentar con la terminación -se: ‘peinarse’, ‘bañarse’, ‘arreglarse’, etc. Esto debido a que la acción recae sobre el mismo sujeto que la realiza: «Raúl se peina». Por ello, además de la palabra ‘se’, suele aparecer otras con ese sentido dependiendo de la persona gramatical como sujeto: «’Me’ caí de la nube en que andaba», «’Nos’ buscamos en los bolsillos una usb».

Los verbos intransitivos suelen ser acompañados de una proposición para vincularse con un complemento: «Corrí a sus brazos», donde la preposición ‘a’ establece la conexión. Por eso el diccionario nos informa que en ocasiones un mismo verbo puede ser intransitivo («Corro por las mañanas») o transitivo («corrí los objetos a los lados para hacerme un espacio»).

El verbo copulativo por excelencia es el ‘ser’. Se le llama así porque une o conecta de forma tan contundente que a muchos estudiantes cuesta trabajo verlo como verbo: «María es mi gran amiga». El complemento de la oración queda tan resaltado y vinculado a María que el verbo pasó inadvertido.

El verbo auxiliar más característico es ‘haber’, pero no es el único. Por ello, el Diccionario de la lengua española (el oficial) ya no lo presenta en su tabla de conjugaciones porque ello obligaría incluir otros muchos, como ‘poder’, ‘ir’ o ‘estar’. Se les llama auxiliar cuando no tiene carga gramatical por sí mismos, para destacar la acción del otro verbo que le acompaña: «He comido suficiente».

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