Dentro de unos meses tendremos elecciones en el país y en varios estados también se renovarán los poderes locales. Por ello, se lee y escucha en los medios y redes sociales que se votará para las gubernaturas, entre otros de los vocablos más recurridos. Curiosamente, si uno revisa el Diccionario oficial –el de las Academias de la lengua– este vocablo aparece como inexistente. Es decir, que es una palabra que no está incorporada al Diccionario. Entonces, ¿es válido su uso? Desde luego que sí, pero veamos algunas particularidades.

No se halla en el cuerpo de los casi cien mil vocablos definidos (entradas, les llaman los técnicos) porque es un mexicanismo. Esto es que su uso es casi exclusivo de nuestro país. Está incorporada al Diccionario de americanismos, pero ahí se enuncia que es una voz no utilizada en otras naciones de habla hispana. Para que un vocablo se incorpore al Diccionario oficial debe ser de uso generalizado y este es muy local.

La palabra gubernatura procede del latín gubernare, que derivó al español como gobernar. A su vez esta palabra implica, y así se usó en la antigua Roma, como el acto de «ejercer el control y la dirección del Estado». A la raíz se añadió la terminación —tura o —ura (sufijo) para formar gubernatura. El significado que anexa este sufijo a la raíz es «acción, resultado o que es o está» (Breve Diccionario Etimológico de Guido Gómez de Silva, FCE). Así, por ejemplo, en escritura significaría «acción o resultado de escribir»; en dulzura, «acción o resultado de dulce, que es dulce».

El Diccionario panhispánico de dudas distingue dos sentidos de la palabra gobierno: la acción de gobernar (control y dirección) y el grupo que ejerce esa acción. Como verbo se escribirá con minúscula (gobierno) y como grupo gobernante, con mayúscula inicial (Gobierno).

El vocablo gubernatura aparece en el Diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la lengua. Este solo hecho, ya le da validez en nuestro país. Pero no solo ello, su formulación cumple con las condiciones constructivas del español, por lo que está totalmente fundamentada su aplicación.

¿Por qué se intercambian las vocales u por o en gobernar? Se debe a que procede de un verbo irregular. Estos verbos, por razones fonéticas, suelen introducir sonidos que en la raíz no aparecen. Por ejemplo, conjugado en español en primera persona del singular, presente del indicativo, se enunciará «Yo gobierno». Además de la modificación antes señalada, en la conjugación aparece en la parte media de la palabra una vocal i que originalmente tampoco poseía gobernar en español, ni gubernare en latín. Los verbos irregulares tienen ese comportamiento y existen en español más de 45 modelos para este tipo de modificaciones.

Ahora, el sufijo en otras definiciones de forma secundaria también implica un periodo, como en legislatura o magistratura. Por similitud, gubernatura tiene un lapso de ejercicio (la palabra lapso ya implica tiempo).

A pesar de que no sea una palabra oficial del Diccionario, cumple con los requisitos de construcción del idioma y, por tanto, es absolutamente válido su uso.

sorianovalencia@hotmail.com

 

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