Garantiza la SSG abasto de medicamentos superior al 90 %; son más de 6 millones de recetas en el año
Guanajuato, Gto., 26 de diciembre de 2025.- La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) garantiza el abasto de medicamentos a la población sin derechohabiencia por encima del 90 %, informó Gabriel Cortés Alcalá, titular de la dependencia.
Desde el año 2016, el sistema estatal de salud ha mantenido el surtimiento de recetas médicas en esa cifra en sus más de 600 unidades médicas que cubren los 46 municipios del estado. Eso equivale a un promedio anual de surtimiento de más de 6 millones de medicamentos.
Las dos proveedoras cuentan con el respaldo económico, financiero y logístico necesario para satisfacer la demanda, de manera que su compra se mantiene en el mismo precio.
Ambas manejan más de 500 claves de medicamentos e insumos, manteniendo niveles de surtimiento superiores al 90 %, mediante un modelo de compras directas y gestión estatal autónoma.
Los medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades como el cáncer y aquellas clasificadas como poco comunes (como lupus o lepra) se dispensan exclusivamente en hospitales generales autorizados, no en centros de atención primaria.
Cortés Alcalá afirmó que Guanajuato es uno de los pocos estados que garantiza tratamientos oncológicos a través de sus hospitales generales en los municipios León y Celaya.
Asimismo, garantiza el suministro continuo de tratamientos para enfermedades crónico-degenerativas como diabetes e hipertensión, a través de los centros de salud comunitarios.
Ello se debe gracias a que el estado de Guanajuato no se integró al esquema federal del INSABI ni al IMSS-Bienestar, ha podido administrar de forma directa sus recursos, tanto federales como estatales, subrayó el funcionario estatal.
Esta autonomía ha permitido decidir a quién y cómo comprar los medicamentos e insumos, logrando un nivel de surtimiento muy por encima del promedio nacional, que se sitúa en torno al 40 %.
Guanajuato opera sin grandes almacenes centrales: los proveedores distribuyen directamente a las unidades médicas, lo que evita sobrantes y mejora la eficiencia en el manejo de inventarios. Esta práctica es comparable con la que emplean las grandes cadenas comerciales de distribución.
