Promesa que no cumplió Maximiliano a Villagrán
Sergio Hernández N.
Villagrán, Gto., 28 de junio de 2026.- El puente de Arroyo Feo, que comunica a Villagrán con Sarabia, es un punto de referencia histórica, pues era paso obligado para ir a Guanajuato capital, aunque ahora, con el nuevo, lo utilizan miles de vehículos para diferentes rutas.
Cuenta la historia que Maximiliano de Habsburgo, en su paso hacia Guanajuato, se detuvo en la Hacienda del Molino de Sarabia, y que, en su plática con los vecinos, se quejaron de que el puente sobre el Arroyo Feo, que se construyó sobre piedras, había un vecino que cobraba peaje por usarlo, principalmente en la temporada de lluvias, entre mayo y septiembre, cuando eran torrenciales y el caudal imposibilitaba cruzarlo.
Además, con las técnicas que se usaron para su construcción estaba endeble; después de escuchar las quejas, Maximiliano -quien siempre estuvo interesado en dialogar con la gente porque con ello mejoraba su español- ofreció la construcción de uno nuevo y sin que se les cobrara nada, pues el camino era esencial para comunicarse con otros municipios y aldeas.
Sin embargo, los problemas que hubo en el país y que arrastraron a la población en la guerra de Reforma entre conservadores que apoyaban a Maximiliano y los liberales a Benito Juárez, hicieron que jamás cumpliera su promesa, y el puente continuó en uso durante muchos años, hasta que un gobierno que se creó después de la guerra, construyó otro de piedra más resistente, con mejores técnicas.
Pero en la época actual también fue reemplazado por uno moderno, que dio paso a la carretera Panamericana y que está en uso en la actualidad.
Sin embargo, entorno a ese puente todavía se comentan leyendas de las que algunas nacieron en épocas del virreinato e incluso anteriores, de las que se podrán abordar posteriormente, a fin de que las nuevas generaciones puedan conocerlas y para los adultos, recordarlas con diferentes versiones, pero que tienen el mismo punto de partida.
