Petates: Artesanía icónica de Villagrán
Petates.
Sergio Hernández N.
Villagrán, Gto., 26 de abril de 2026.- Allá por los albores en que la ciudad se movía con lentitud en sus calles y banquetas empedradas, la gente laboriosa no perdía oportunidad para trabajar en las artesanías que a lo largo de los años le dieron fama al poblado con sus productos tejidos de tule y carrizo.
En la calle Vicente Guerrero, don José Pitayo, y algunos miembros de su familia, durante años obtuvieron grandes habilidades para el tejido del tule, una planta que crecía cerca de las riberas del río Laja y en un canal a un lado de la carretera alterna a Celaya.

Estos trabajos artesanales dieron sustento a las familias durante muchos años durante el siglo pasado, aunque los nuevos materiales comenzaron a desplazar las artesanías.
Había dos clases de planta: delgado y grueso que al tenerlo, tenía dos objetivos, el grueso era el que muchas personas lo usaron para dormir en el piso, y el delgado, se usaba para tejer los asientos y respaldos de las sillas, aunque también se hacían canastas pequeñas usadas como tortilleros.
El trabajo comenzaba diario desde las cuatro o cinco de la mañana, cuando ya se escuchaban los golpes en el suelo de terracería, que aplanaban las plantas del tule, y que luego serían tejidos los petates de diferentes tamaños y que se usaban no solo para dormir, sino también como empaques para diferentes productos agrícolas.
Grandes pacas de petates extendidos, eran enrollados para apilarlos en la estación del tren, y enviarlos a diferentes partes del país principalmente a las zonas productoras de chile de diferentes variedades como el ancho, pasilla, pimiento y morrón, para utilizarlos como sus empaques.
Durante muchos años, mientras se pudo obtener la materia prima de las dos variedades de tule, se mantuvo la producción, aunque con el paso del tiempo y nuevos materiales para empaques comenzó la decadencia de estas artesanías que dio a Villagrán y sus alrededores, la fama de ser gran productor de petates y tejedores de asientos de sillas que colocaban la mayoría en los comedores de las casas.
Por su trabajo durante muchos años, se hicieron famosos como petateros y canasteros en Villagrán, don Pancho García, don Nicolás Noria y su hijo Vicente, don Camilo Franco, don Vicente y don Jesús Pitayo.
