Mujer de la tercera edad muere por golpes que presuntamente le propinó su nieto; el caso fue en Celaya
Bernardo Cajero Reyes, director de la Policía Municipal de Celaya, confirmó el presunto feminicidio.
Celaya, Gto., 24 de agosto de 2026.- El director de la Policía Municipal, Bernardo Cajero Reyes, dio a conocer la muerte de una mujer de la tercera edad que presuntamente fue golpeada por su nieto la tarde noche del sábado en el interior de su casa, ubicada en la colonia Emiliano Zapata.
La información proporcionada por Cajero Reyes establece que ese día varios vecinos reportaron a la línea 911 que escucharon fuerte discusión en la vivienda y cuando llegaron los elementos encontraron a la víctima tirada en el suelo con heridas de gravedad.
También estaba un hombre identificado como Eduardo “N”, de 26 años, quien tenía sangre en sus ropas y era nieto de ella.
Los paramédicos estabilizaron a la víctima para trasladarla de urgencia al hospital en donde horas más tarde falleció. Los policías detuvieron al sospechoso, dejándolo a disposición del agente del ministerio público.
Cajero Reyes agregó que fue necesaria la intervención de personal de protección civil y bomberos por fuerte olor a gas que invadía la casa, porque presuntamente el detenido abrió las perillas de la estufa.
Nunca hubo denuncia por violencia
Por su parte Alma Virgen Salazar, directora del Instituto de las Mujeres, después de confirmar el fallecimiento, dijo que la víctima nunca presentó denuncia por violencia.
Según sus palabras de la funcionaria, por reportes de un familiar la dependencia a su cargo ya tenía conocimiento de agresiones, por lo que elementos del Instituto como de la Policía de Género fueron en varias ocasiones al domicilio sin que jamás pudieran hacer algo porque no les abrían la puerta.
Agregó que por lo protocolo el Instituto el Instrumento de Valoración de Riesgo Feminicida para enviar a refugios a víctimas de violencia, pero las agresiones cometidas por nietos o sobrinos suelen no ser denunciadas porque quienes sufren de estos abusos, los callan por tratarse de un familiar cercano.
Virgen Salazar reconoció que muchas mujeres, adultas mayores, desconocen los servicios de apoyo e incluso, normalizan el maltrato tras vivirlo durante años, y dificulta que identifiquen el peligro real que corren.
