La semana de Claudia Sheinbaum: aranceles libres, entrega de capos, reestructura económica

José Luis Camacho Acevedo
El anuncio del presidente Donald Trump de dejar, por ahora, gracias al T-Mec, libre de los aranceles que impuso a casi todo el mundo, por donde se le quiera ver, es un triunfo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de su leal secretario de comercio Marcelo Ebrard.
Los acuerdos con el mandatario estadounidense con el actual gobierno mexicano tenían marcada como prioridad urgente el combate al tráfico de fentanilo que llega al vecino país a través de nuestras porosas fronteras. Es decir terminar con el disfraz de complicidad que implicaba la frasecita de ”abrazos y no balazos”.
El gobierno de Trump ha constatado que, con García Harfuch a la cabeza, el combate al crimen organizado va en serio por parte del gobierno mexicano.
Ya se habla de que pronto serán entregados, para completar la lista de extraditables que reclaman las agencias norteamericanas de seguridad, a tres gobernadores y, cuando menos, a un integrante del equipo actual de gobierno.
La presidenta Claudia Sheinbaum prepara un reforzamiento integral a la estructura de la administración de las finanzas públicas, para contener la crítica situación, de deudas, malos manejos y corrupción que le dejaron los cómplices de López Obrador a través de las “obras emblemáticas” que no son otra cosa que fraudes monumentales al pueblo de México.
El reforzamiento de la estructura de financieros que encabeza Edgar Amador, contemplará revisiones y cambios en la banca oficial, revisiones a la banca comercial que vivió un auge con la permisividad que les dio López Obrador y que ahora Edgar Amador corregirá desde enclaves como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la estructura de inversión de renta variable que tiene su cabeza de playa en una Bolsa de Valores que en ocasiones se pasa de elástica, hasta llegar a puntos de operación como una verdadera cruzada de captación de recursos por parte del SAT.
Una captación realista y no un circo mediático que no llega a ninguna parte.
Es lamentable que los medios consignen que los hijos de López Obrador consiguieron perdones fiscales de una gran envergadura para sus empresas amigas, mientras que el distractor de los impuestos de Ricardo Salinas Pliego trataba de tapar esas conductas tan punibles como facinerosas.
Pues la presente semana puede considerarse como la muestra más importante de independencia política que ha dado en sus escasos 7 meses de gobiernos la presidenta Claudia Sheinbaum.
Todo a su tiempo con serenidad y paciencia.
EN TIEMPO REAL.
1.- Muy de mala manera recibió la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, la nueva atrocidad del inefable Pedro Haces de organizar el “destape” como candidato al gobierno de Tlaxcala del senador Raymundo Vázquez Conchas, en una comilona al estilo Catem, con más de mil invitados.
2.- Habrá que atender a las indicaciones que hará la comunidad internacional a través de una ambiciosa hoja de ruta, articulada en los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) que buscan reconfigurar las bases de un desarrollo humano hacia un horizonte más equitativo, ambientalmente responsable y pacífico. Lo advierte con claridad el especialista de la cuestión social Saúl Arellano.
3.- En Oaxaca está a punto de ocurrir una parodia muy similar a la que protagonizan los Yunes malos en Veracruz. Sucede que le han abierto, federal y estatalmente, expedientes a Alejandro Murat, tan graves que puede ser objetado por Morena para que forme parte de sus filas hasta que no aclare sus las pilladas que le imputan. Y como será muy difícil que Alejandro Murat la libre, lo más seguro es que su militancia en Morena sea tan efímera como la de los inefables Yunes.