Encuentro internacional en la Cámara de Diputados para la erradicación de la violencia contra las mujeres
Diputada Kenia López Rabadán.
CDMX 16 de febrero de 2026.- Mientras siga habiendo violencias tan visibles, tan perniciosas, de tanto impacto, tenemos que seguir denunciando, generando conciencia e impulsando los cambios legales necesarios para cerrar las brechas que hoy siguen abiertas, afirmó la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán.
Al inaugurar el “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas”, señaló que para erradicar este desafío se requieren leyes eficaces, presupuestos suficientes y políticas públicas sostenidas y, sobre todo, datos confiables y transparentes, que permitan dimensionar con precisión el problema y orientar decisiones responsables.
“Hoy nadie puede negar que la violencia de género debe ser una prioridad y no podemos bajar la guardia, ni desde la ley ni desde la política pública ni desde el presupuesto”.
Recordó que la violencia no es un fenómeno aislado ni espontáneo, pues se sabe que en la infancia las capacidades de niñas y niños son iguales y que son los aprendizajes sociales y culturales los que, con el tiempo, generan desigualdades que pueden traducirse en discriminación y, finalmente, en violencia.
“Por eso, debemos trabajar con mujeres y niñas, para identificar el ciclo de discriminación y violencia desde edades tempranas, pero, sobre todo, tenemos que trabajar con hombres y niños para que identifiquen, prevengan y combatan esta violencia”.
La diputada Kenia López consideró que la erradicación de la violencia exige leyes firmes, pero también transformación cultural y esta solo podrá darse si trabajamos juntos en el objetivo compartido de vivir en paz y armonía, en colaboración y respeto.
Desde el Poder Legislativo –dijo– se han impulsado cambios relevantes. Como legisladora, promovió en 2018 la iniciativa para lograr la paridad en todo, en todos los poderes y en todos los órdenes de gobierno. “Hoy esa paridad es una realidad en el Congreso. Hay más diputadas, senadoras y gobernadoras que nunca. Y eso importa, porque cuando las mujeres ocupamos los espacios de representación, la agenda de las mujeres y las niñas deja de ser marginal y se vuelve prioritaria”.
Se ha avanzado en términos normativos, se cuenta con marcos jurídicos más robustos; sin embargo, en las calles, en los hogares, en múltiples espacios, muchas mujeres siguen en peligro. Existe una exigencia legítima de paz y seguridad en nuestro país, y esa inseguridad también golpea con particular fuerza a mujeres y niñas.
Por ello, este encuentro, añadió, es una oportunidad estratégica. Abrir el diálogo, escuchar a quienes trabajan directamente con las mujeres y las niñas, incorporar evidencia, indicadores y conceptos especializados nos van a permitir generar instrumentos parlamentarios mucho más eficaces. Nuestro deber es revisar, perfeccionar y modificar las leyes para que realmente garanticen que niñas y adolescentes puedan vivir, desarrollarse y ser felices en un entorno seguro.
