Comunicado del Arzobispo Jaime Calderón sobre la defensa de la vida
A los fieles católicos de nuestra Arquidiócesis y a toda la sociedad guanajuatense.
La Iglesia, fiel a su misión de anunciar el Evangelio de la vida, reafirma con claridad y firmeza que toda vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de su concepción hasta su muerte natural.
La ciencia moderna, desde diversas disciplinas, ha confirmado que la vida humana inicia desde la concepción. Este principio fundamental no es únicamente de orden religioso, sino que se sostiene también en la razón y en el conocimiento científico. En el Estado de Guanajuato, este derecho está actualmente protegido por el marco legal estatal, y su defensa es esencial para salvaguardar la dignidad de toda persona.
La dignidad de la vida humana no depende de sus condiciones, etapas o circunstancias; por el contrario, mientras más vulnerable es una persona, más merece nuestra atención, cuidado y protección, tanto por parte de la sociedad como del Estado. Esta convicción nos llama a construir una verdadera cultura de la vida, del amor y de la solidaridad.
Estamos viviendo un momento crucial. El próximo jueves 29 de mayo, el Congreso del Estado de Guanajuato discutirá en el pleno diversos dictámenes que buscan despenalizar el aborto, lo cual representaría un grave retroceso en la protección del derecho a la vida.
Como pastor de esta Iglesia particular de León, hago un llamado respetuoso pero firme a los honorables Diputados para que escuchen el clamor del pueblo guanajuatense, que ama la vida y desea construir una sociedad que valore y proteja a cada ser humano, especialmente a los más indefensos. No permitamos la imposición de una cultura de la muerte en un estado ya profundamente herido por la violencia. Defender la vida es también apostar por la paz.
Asimismo, invito a mis hermanos presbíteros a ofrecer la Eucaristía dominical por esta intención, animando a los fieles a unirse en oración por esta causa tan urgente y necesaria. La oración de la comunidad tiene un valor profundo ante Dios, y es fuente de esperanza y fortaleza.
Exhorto a todos los fieles católicos a mantenernos firmes en la defensa de la vida, con caridad, respeto y convicción; a informarnos responsablemente, a unirnos en oración intensa, y a participar en las acciones pacíficas que convoquen tanto la sociedad civil como la Dimensión Diocesana de la Vida.
La enseñanza de la Iglesia Católica siempre ha promovido el valor sagrado e inviolable de la vida humana. Defender este principio no busca ofender, sino ofrecer una luz que oriente nuestras conciencias y nuestras leyes hacia el bien común.
Elevamos nuestra oración a Dios por todos aquellos que, día a día, trabajan en la defensa de las mujeres, de la maternidad y del derecho a la vida del concebido no nacido. Pedimos a nuestra Madre Santísima de la Luz, que interceda por nuestro Estado, para que nunca falten hombres y mujeres valientes que, con esperanza y verdad, digan con fuerza:
¡Sí a la vida! ¡Sí a una vida digna para la mujer y para cada ser humano!
León, Gto. a 23 de mayo de 2025. En Cristo, Señor de la Vida.
Jaime Calderón Calderón Arzobispo de León
Pbro. David Alba Canciller
