Jueza de distrito respalda sancionar penalmente la violencia digital porque destruye reputaciones y credibilidad
Nancy Navarrete Arias, jueza de distrito: apoya sancionar penalmente la violencia digital.
Guanajuato, Gto., 9 de septiembre de 2026.- La violencia digital debe ser sancionada penalmente porque destruye reputaciones y credibilidad, tanto a las víctimas en lo general como a las personas servidoras públicas en lo particular.
Así lo expuso Nancy Navarrete Arias, jueza de distrito del primer tribunal colegiado laboral federal, al participar como ponente en un foro organizado por la Comisión de Justicia del Congreso de Guanajuato para analizar una iniciativa de ley referente al combate y erradicación la violencia digital en contra de las mujeres.
“Durante mucho tiempo pensamos la violencia a partir de un espacio físico de la proximidad entre la víctima y el agresor, pero la tecnología modificó radicalmente esa realidad. Hoy no es necesario estar frente a una persona para perseguirla, entrar a su casa para invadir su espacio, para invadir su privacidad, tocarla para intimidarla, ni siquiera es necesario construir una mentira completa para destruir su reputación”.
Basta con un señalamiento, una mentira, una acusación o cualquier comentario tendencioso a través de los medios digitales para dañar a la gente, sobre todo a las mujeres, dijo la jueza.
“Desde mi propia experiencia he aprendido que existe una enorme diferencia entre ser criticada por lo que haces y ser perseguida por quien eres; he visto como una publicación puede conducir a otra y después a otra; como una conversación puede ser expuesta como información verdadera y como puede ser descontextualizada; cómo terceras personas pueden terminar involucradas y cómo poco a poco el centro de la conversación deja de ser tu función para convertirte tú misma en el objeto permanente de la publicación”.
Al hablar en términos generales, y con base en cifras presentadas en la propia iniciativa, señaló que en 2024 el número de mujeres que a nivel nacional sufrieron ciberacoso ascendió 10.6 millones.
“Cuando una mujer es sistemáticamente vigilada, expuesta, hostigada o desacreditada en ese espacio, el daño puede trascender a cualquier publicación concreta; puede aparecer el miedo, la auto censura y finalmente el silencio. Una mujer deja de publicar, otra decide no opinar, otra cierra una cuenta, otra concluye que participar públicamente simplemente no vale el costo personal que tiene que pagar”.
El foro se desarrolló en las instalaciones del propio congreso.
