La Purísima Concepción Conquistadora del Guaxe
Sergio Hernández N.
Villagrán, Gto., 31 de mayo de 2026- Cuando los forasteros hacemos una visita a la parroquia de La Purísima Concepción en esta ciudad, la hacemos ávidos de conocer la belleza arquitectónica del templo y de su interior, así como admirar las sagradas imágenes que guarda, como la principal, La Virgen, y en los nichos laterales, los santos adorados por la feligresía.
En la parte superior del altar y del nicho de la Purísima, casi desapercibido para muchos feligreses principalmente locales, está una pintura al óleo de 80 X 80, con la imagen de “La Virgen de la Conquista”.
La obra es de un pintor desconocido, pero según apreciación de algunos expertos, pero con los rasgos eminentemente populares, según comentó también la finada maestra Paula Ramírez Gasca, cronista de la Ciudad.
Se estima, por sus características, que data de finales del siglo XVII o principios del XVIII, además de que hay algunos documentos de 1711 que mencionan su existencia.
La pintura que es la representación de la Purísima Concepción, reconocida por la túnica azul, en su ascenso al cielo que se abre para dar entrada a la Virgen, que en tono color pastel, está flanqueada por dos ángeles.
Sobre su cabeza, hay tres coronas, una sobre otra y que representa la Corona Celestial; los dos ángeles a su lado también tienen mensajes pues son los que le entregan las llaves del Reino de Dios. Uno trae una palma que tiene como principal significado el martirio, que indica que la madre de Dios sufrió en su paso por el mundo.
También en el óleo se aprecian once rosas y la Virgen es la doceava que completa el ciclo de los doce meses del año. Debajo de la Purísima se aprecia una alegoría del mito de la fundación de la Gran Tenochtitlán hoy ciudad de México, con dos águilas en sentidos opuestos.
En sus garras cada una trae sendas serpientes y están paradas sobre un nopal, que simboliza el encuentro de las dos culturas: La mexicana – que representa también al pueblo otomí- y la española, que, bajo el manto y protección de la Virgen Purísima, ha sido conquistada.
Según expertos, el detalle de las dos águilas paradas sobre el nopal, son únicas, pues se dice que no hay otro emblema similar en todo el país.
Según investigaciones de la cronista Paula Ramírez, expertos dicen que a principios del siglo XVII, ya se tenía conocimientos de águilas bicéfalas, pero no con la característica de las que tiene esta pintura, única en Villagrán del pueblo orgullosamente otomí.
