Perspectivas de un frente de América Latina Vs. Aranceles

Observatorio Ciudadano
Alfredo Sainez*
Hoy no solo se conmemora el 216 aniversario del inicio del movimiento independentista de La Paz, Bolivia, sino el grito libertario de América Latina en contra del gobierno español, luego de que el 16 de julio de 1809, Pedro Domingo Murillo se levantara frente a la colonización española. Catorce meses después, el cura Miguel Hidalgo y Costilla haría lo propio en el municipio de Dolores Hidalgo, “Cuna de la Independencia de México”, marcando el inicio de esta mudanza revolucionaria. En este contexto, cabe reflexionar: ¿Por qué si la mayoría de los países de América Latina tienen un pasado común de colonialismo y culturas similares no pueden unificarse como los países europeos al integrarse en un Estado-Regional denominado Unión Europea? ¿Cuáles son las perspectivas de integrar un frente común entre los países de América Latina ante los embates de aranceles de Estados Unidos?
Desde el 20 de enero −fecha en que asumió el cargo y tomó de protesta como presidente de los Estados Unidos−, Donald Trump ha generado incertidumbre en la economía mundial al declarar la “Guerra Comercial” tras el anuncio de un sin número de medidas y aranceles a diversos países, e incluidos sus socios comerciales, México y Canadá; así lo confirma la orden ejecutiva para imponer aranceles de 25 por ciento a las importaciones mexicanas y canadienses como “moneda de cambio” para frenar los flujos de fentanilo e inmigrantes a los Estados Unidos que entrarían el vigor el 4 de febrero. No obstante, hizo una pausa de 30 días a cambio de concesiones en la frontera y aplicación de la ley en contra de los “carteles mexicanos” que él denomina “terroristas” con la intención de tener injerencia en el territorio mexicano.
A partir de entonces, Donald Trump ha sido vacilante en sus decisiones y amenazas arancelarias. Muestra de ello, es la reciente imposición del 17.09 por ciento de arancel al tomate mexicano que pretende cobrar y que ha puesto en “jaque” e incertidumbre a los consumidores y a las empresas estadounidenses que tendrían que elevar el precio de sus productos o “cerrar sus negocios”. El problema del asunto es que México es el 7º productor de tomate a nivel mundial y Estados Unidos su principal cliente, a grado tal, que dos de cada tres tomates que se venden al país vecino del norte son mexicanos.
Ante esta dependencia comercial, política, económica, social y frontera compartida con el país del norte, ¿no debería México visualizar otros mercados internacionales?, ¿cuáles son las perspectivas de crear un frente común entre los países de América Latina?, ¿es factible el “sueño bolivariano”? O seguiremos lamentándonos: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”
Ustedes, tienen la última palabra.
Alfredo Sainez
*Doctorado en Pedagogía por el Colegio de Estudios de Postgrado del Bajío (CEPOB); Maestría en Innovación y Gestión Pedagógica por el CEPOB; Maestría en Administración Pública por el INAP-México; Maestría en Derecho Parlamentario por la Benemérita Universidad de Oaxaca (BUO); Especialidad en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa por la BUO; Máster en Los Retos del Constitucionalismo en el Siglo XXI en la Universidad de Barcelona; Asesor Experto en Conocimiento, Ciencia y Ciudadanía en la Sociedad de la Información por el Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona; Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Catedrático de la División de Derecho, Política y Gobierno de la Universidad de Guanajuato. Correo electrónico: alfredosainez@gmail.com
