Qué pasó el 2 de octubre

La noche del miércoles 2 de octubre de 1968 fue como ninguna otra; la represión vivida ese día manchó de sangre los pasajes de la Historia de México, convirtiéndose en uno de los momentos más oscuros y dolorosos para los mexicanos. 

Ese día un grupo de estudiantes se reunió en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, para llevar a cabo un mitin pacífico, sin embargo la tragedia se avecinaba, pues había presencia militar en los alrededores, así como grupos de infiltrados. 

Todo comenzó hace 52 años con un conflicto entre dos de las escuelas de nivel superior más importantes del país: UNAM e IPN. 

El 22 de julio de 1968, tras un conflicto entre estudiantes de la vocacional 2 del Instituto Politécnico Nacional y de la escuela particular Isaac Ochoterena, que estaba incorporada a la UNAM, el cuerpo de granaderos detuvo a varios estudiantes.

La campal fue disuelta violentamente por el grupo de Granaderos del Distrito Federal, lo que desató una ola de protestas por el abuso policial cometido contra los jóvenes. Esto provocó que policías y militares resguardaran las instalaciones de la UNAM y el IPN.

Esto generó el descontento de la comunidad estudiantil  que entró en paro de labores, esa medida derivó que policía y el Ejército entran en varias escuelas, entre ellas Ciudad Universitaria de la UNAM.

Fueron más de dos meses de protestas a las cuales incluso se sumó el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien marchó con sus estudiantes para exigir la salida de los militares; justo en esos meses se gestó el Consejo Nacional de Huelga (CNH), quienes convocaron a marcha el 2 de octubre, días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de México 1968.

Los jóvenes estudiantes se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas para protestar contra el autoritarismo que perneaba en la vida política del país, mayores libertades políticas y civiles, así como la libertad de presos políticos.

Exigían la desaparición de del cuerpo de granaderos y la destitución de los jefes de policía de la capital del país.

Posteriormente se constituyó el Consejo Nacional de Huelga (CNH), conformado por más de 200 estudiantes de 75 escuelas y leerían un pliego petitorio con sus demandas para el gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien se opuso al movimiento y criminalizó las protestas. 

El Gobierno tuvo al Ejército vigilando todo el tiempo el acto, pues temía que fuera tomada la Torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores que se encontraba justo en esa zona.

¿Cuál era el pliego petitorio? 

Los estudiantes presentaron un pliego petitorio con los siguientes puntos:

Libertad a los presos políticos.

Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal que constituían el delito de la disolución social.

Desaparición del cuerpo de granaderos.

Destitución de jefes policíacos

Indemnización a los familiares de las víctimas desde que comenzó el conflicto

Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos

Hechos violentos

Todo transcurría de manera tranquila hasta las 6:10 horas, cuando dos bengalas iluminaron el cielo, causando desconcierto entre los presentes, pero la orden inminente de disparar contra todo aquel que se encontraba en la plaza. 

El grupo encargado de jalar el gatillo en repetidas ocasiones fue el Batallón Olimpia, quienes vestidos de civiles rodearon y disolvieron con disparos el movimiento. Su distintivo era un pañuelo o guante blanco. 

Entonces inició una masacre, el Ejército que resguardaba el mitin empezó a disparar contra los estudiantes para “repeler la agresión”; la multitud se dispersó y muchos corrieron a esconderse en los edificios aledaños a la Plaza de las Tres Culturas. 

Muchos estudiantes y civiles fueron detenidos y enviados a diversas cárceles, pues se catearon, sin orden alguna, los edictos y departamentos aledaños; esa noche además de tenidos muchos estudiantes “desaparecieron”, sin que hasta la fecha se tenga idea de dónde están.

A más de cinco décadas, nadie sabe cuántas personas murieron durante la masacre, pero la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos estima que fueron entre 150 y 350 víctimas.

El Gobierno dijo un día después que sólo habían muerto 20 personas. Fue hasta el quinto informe de gobierno, un año después, cuando Gustavo Díaz Ordaz aceptó, entre aplausos, la responsabilidad cabal de los hechos.

Que fueron justificados como un bien necesario para que el 12 de octubre se llevó a cabo la inauguración de los Juegos Olímpicos, bautizados como “La olimpiada de La Paz”.

¿Cuál era el contexto mundial de 1968?

1968 es recordado como un año de movimientos sociales en todo el mundo, hubo protestas en Francia, donde trabajadores y estudiantes se unieron en mayo para exigir sus derechos. 

Mientras que en Estados Unidos hubo varias protestas contra la Guerra de Vietnam y el asesinato de Martin Luther King. 

Ese año se planteó como el punto de partida de un cambio total, pues los jóvenes se convirtieron en actores políticos y desde entonces han sido motor de movimientos sociales por sus derechos y en defensa de sus ideales. 

La primavera de Praga sacudió la estructura del socialismo soviético en enero de 1968, desde entonces se preveía un año diferente que seguiría con los movimientos de Francia, Estados Unidos y México. 

¿Quiénes fueron los responsables de la masacre? 

El expresidente Gustavo Díaz Ordaz reconoció que la decisión de reprimir con balas la protesta fue él; pues dio la orden directa al secretario de Gobernación Luis Echeverría tenía bajo su cargo a la Dirección Federal de Seguridad responsable de los hechos violentos. 

Echeverría fue condenado a prisión domiciliaria por genocidio, sin embargo años después, en el 2009 fue absuelto de todos los cargos.

La medianoche del 2 de octubre de 1968 ante periodistas extranjeros, Fernando M. Garza, director de prensa y relaciones públicas de Presidencia de la República, dijo extraoficialmente que el saldo de la contienda era de cerca de 20 muertos, 75 heridos y más de 400 detenidos.

Justificó que la acción militar y policial respondió a un “foco de agitación” por parte de los manifestantes y aseguró que la tranquilidad durante los Juegos Olímpicos está garantizada.

A su vez, Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, sostuvo que el Ejército intervino en Tlatelolco, a petición de la policía, para sofocar un tiroteo entre dos grupos de estudiantes, quienes estaban armados con metralletas; que la tropa fue recibida a balazos por francotiradores; y que aquél duró aproximadamente una hora.

Al día siguiente, el 3 de octubre de 1968, la matanza de Tlatelolco acaparó las portados de los diarios nacionales y extranjeros.

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