Prudencia diplomática de López Obrador y Marcelo Ebrard

José Luis Camacho Acevedo

A principios de septiembre de 2020, el secretario de Justicia de Estados Unidos, Williams Barr, habló en una entrevista con el periodista Wolf Blitzer, en CNN, sobre la posibilidad de vivir un fraude electoral en las pasadas elecciones noviembre a través del voto por correo.

Con este argumento es como el presidente Donald Trump está negando su derrota y asegurando que se cometió un fraude en el voto por correo, y es que precisamente el demócrata acostumbra a votar por esa vía, y ahora quedó claro que mucho más debido a los tiempos de pandemia que vivimos.

Entre los líderes mundiales que sin demora felicitaron a Joe Biden por su victoria en las elecciones de Estados Unidos hubo dos notables ausencias: los mandatarios de los dos países más grandes de América Latina, el brasileño Jair Bolsonaro y el mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Los motivos de Bolsonaro son de sobra conocidos, el brasileño siempre ha expresado públicamente a su homólogo estadounidense, incluso hace algunos días le deseo la victoria en las elecciones presidenciales.

Sin embargo, López Obrador siempre ha sido mesurado y ha evitado pronunciarse sobre cualquier asunto interno de cualquier otro país, por ello ha sido cuidadoso antes de declarar o reconocer a otros políticos como mandatarios, lo hizo con el opositor venezolano Juan Guaido, de igual forma con el gobierno de facto en Bolivia de Jeanine Áñez.

Ahora con la controversia legal que hay en Estados Unidos con respecto a las elecciones, el mandatario mexicano quiere ser cuidadoso, fiel a su tradición busca no entrometerse en los asuntos de otros países, actitud que no debería sorprender a nadie, al contrario. Además, López Obrador estuvo mucho más concentrado en Tabasco durante el fin de semana que en los enredos electorales del vecino del norte.

¿Cuál es la razón de la preocupación de algunos medios de comunicación porque el presidente Andrés Manuel López Obrador no ha felicitado a Joe Biden por su victoria sobre Donald Trump?

La verdad sustantivamente no existe ningún peligro para México si la felicitación del presidente López Obrador al ganador de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Joe Biden, se realiza unas horas más tarde que las emitidas por el argentino Alberto Fernández, el venezolano Nicolás Maduro o el canadiense Justin Trudeau.

Hasta el momento de escribir estas notas no se conocían felicitaciones del brasileño Jair Bolsonaro, del ruso Vladimir Putin o del cubano Miguel Díaz-Canel.

Marcelo Ebrard ha sido siempre un político institucional y prudente. Es probable que la opinión que ha dado a su jefe López Obrador sea en el sentido de esperar los términos oficiales de la ratificación del indiscutible triunfo de Biden sobre el polémico Donald Trump.

Una tradición diplomática nacional, ejercida a partir del surgimiento de la Doctrina Estrada, nos plantea el ejercicio de la prudencia y el respeto mostrado hasta ahora por AMLO y por Ebrard.

Conforme escalan las tensiones a nivel internacional tras el choque más reciente entre Irán y Estados Unidos, los estragos del cambio climático se hacen más evidentes alrededor del mundo y estallan nuevos conflictos armados en el extranjero, es normal que el ciudadano mexicano, perplejo ante las condiciones globales se asome repetidamente hacia dentro y hacia afuera. Mare, ¿y dónde está México en todo este (revoltijo)?

Los titulares que parecen augurar nuevas guerras nos invitan a repensar el lugar de México en la comunidad internacional; y mientras se habla de tratados y relaciones internacionales en las noticias, vale la pena revisitar el pasado diplomático de nuestro país, particularmente en lo que concierne a los principios de no intervención y la libre determinación de los pueblos, que han definido históricamente nuestra política exterior y que han encontrado nuevo vigor estos últimos meses.

El ideal central que aglomera estos dos principios es conocido como la Doctrina Estrada y nació un 27 de septiembre de 1930, formalmente en un comunicado redactado por el entonces-secretario de Relaciones Exteriores, Genaro Estrada, durante la presidencia de Pascual Ortiz Rubio.

Concebida en un contexto de importantes revoluciones políticas y sociales alrededor del mundo después de la Primera Guerra Mundial, la Doctrina Estrada establece la convicción de México de no utilizar el reconocimiento sobre la legitimidad de un gobierno extranjero como instrumento de política exterior.

Esta doctrina fue innovadora en una época en la cual predominaba una interpretación constitutiva, la cual condiciona la clasificación de una entidad política como un Estado soberano al reconocimiento de otros Estados, y como tal es importante comprender su trasfondo.

EN TIEMPO REAL

1.- El senador Ricardo Monreal hizo un ejercicio de análisis sobre lo que puede ser el gobierno del demócrata Joe Biden, como el nuevo Presidente de Estados Unidos

En su análisis, Monreal Ávila destaca cuales serían las líneas que podría seguir en materia de política exterior y en su relación con México, en caso de que Joe Biden sea declarado ganador de la presidencia de Estados Unidos.

Biden en su plataforma electoral planteó que seguiría con la política “By American”, para que se consuman productos hechos en EUA, que es una política nacionalista, de poco entusiasmo por el libre comercio.

Monreal Ávila señala que probablemente Biden dará más juego a los sindicatos de su país que han buscado, durante la renegociación del T-MEC que un mayor número de empleos se repatrien de México a Estados Unidos.

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