¿Pemex o Pémex?

Hace ya algún tiempo escribí al respecto. No obste, la duda persiste porque algunos medios y seguidos que en su momento lo enunciaban como lo recomendé, ahora observo el regreso a la forma inapropiada.

Para conocer su ortografía correcta, vayamos a los antecedentes. La sigla con la que se reconoce a la paraestatal Petróleos Mexicanos es un acrónimo. Esta clasificación se refiere a un tipo de siglas que ha surgido de forma moderna. Anteriormente, las siglas eran estrictas, pero en la actualidad se tiende a facilitar su pronunciación y para ello se acuñaron los acrónimos.

Las siglas estrictas se construyen con las letras iniciales de las palabras significativas del nombre propio; no las de enlace, es decir, no se toman en cuenta los artículos, preposiciones o conjunciones contenidas en el nombre propio. Con anterioridad, esa costumbre se limitaba a programas, instituciones o leyes. Ahora en la prensa hasta a los políticos se les nombra por siglas: EPN (para Enrique Peña Nieto) o  AMLO (para Andrés Manuel López Obrador), etc. En esa tesitura tenemos siglas como UNAM, para la Universidad Nacional Autónoma de México.

Sin embargo, si aplicamos el concepto a la paraestatal, sus siglas quedarían solo como PM. Entonces, como no parecen gustar esa sigla, recurren a las dos primeras letras de su primer nombre (Pe, de Petróleos) y a las tres primeras letras de Mexicanos (mex). Así acuñan el acrónimo Pémex.

El acrónimo, entonces, es una sigla que busca leerse como una palabra para evitar el deletreo. Ejemplo de este tipo de siglas es la CTM, que se deletrea: ce te eme.

Cito textualmente lo que dice la Fundación para el español urgente al respecto: «Las siglas se escriben con todas las letras en mayúsculas y sin acentos (CIA… PC…), salvo los acrónimos que son nombres propios y tienen cinco letras o más, que pueden escribirse solo con mayúscula en la inicial y llevan tilde o no en función de las normas habituales al respecto: Fundéu».

Ahora, la paraestatal tiene todo el derecho, por ser el acrónimo que sustituye al nombre propio, de decidir la vocal que deberá de llevar el tono fuerte. Si fuera el caso de palabra aguda, la segunda vocal se marcaría como fuerte. Sin embargo, todos sus funcionarios resaltan la tonalidad en la primera E. Ello clasifica al acrónimo como grave. Como los acrónimos no están exentos de las normas para tildar, al terminar en X es obligado el acento gráfico. Por ello, Pémex debe tildarse.

Algunos abogados me indican que en los documentos de creación de la paraestatal, el acrónimo aparece sin la tilde. En ese caso, debe cambiarse la pronunciación a aguda (como pasa con el premio Nobel, informa el Diccionario panhispánico de dudas de las mismas Academias). Es decir, que deberá escribirse sin tilde y pronunciarse como *Pem[é]x. Pero, mientras el español se siga escribiendo como se pronuncia, no dejaré de tildar Pémex porque así lo pronuncia todo mundo. Entonces, invito a todos los lectores y correctores de los medios a escribirlo con tilde.

sorianovalencia@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas información para publicar?