NOTIFICACION DEL AVISO RESCISORIO

La jurisprudencia 2a./J. 32/2020 (10a.)

Fernando Mancilla Ovando.[1]

Este análisis, nace de las observaciones realizadas a la parte considerativa de la jurisprudencia más reciente de la Segunda Sala, en materia de notificación, en la que se hace una equivocada interpretación del antepenúltimo párrafo del artículo 47 del ordenamiento laboral, que, si no se ataja, dará lugar a un sin fin de resoluciones plagadas de este error de exegesis, por parte de los Tribunales Colegiados y de quienes la apliquen.

Para clarificar lo que se pretende, la primera parte de este estudio, se dedicara al entendimiento de lo que es dentro de su contexto jurídico, la facultad rescisoria del patrón; el contenido del aviso rescisorio y, los aspectos relativos a su notificación. Esto con el objeto de establecer un comparativo, con lo que se indica en la parte considerativa de la jurisprudencia de la cual se disiente, en ciertos detalles que no están incorporados ni en el texto ni en el rubro del criterio obligatorio al que refiero. Veamos:

Exordio.

Explicar la rescisión del vínculo laboral, que opera a favor del patrón, implica el análisis del artículo 47 en relación a lo dispuesto en las 784 fracciones IV y VI de la Ley Federal del Trabajo, los cuales están íntimamente ligados en su ejecución.

Para dejar en claro la finalidad de este análisis, las normas procesales, llamadas también instrumentales son las que autorizan a hacer algo, conceden facultades y derechos a los sujetos. Los ejemplos clásicos, son la realización de actos jurídicos, tales como contratos, testamentos, mandatos, etcétera.

De acuerdo a lo que establece el procesalista Arturo Valenzuela en su libro de DERECHO PROCESAL CIVIL, en relación a las normas instrumentales, se puede inferir que los artículos 47 y 51 de la Ley Federal del Trabajo, son normas jurídicas de esta calidad, en razón a que permiten tanto al patrón como al trabajador, rescindir sin responsabilidad la relación de trabajo, cuando se dan los supuestos de tales disposiciones. La determinación rescisoria, tanto del patrón como del trabajador, constituyen actos jurídicos, que implican una extinción de la vinculación laboral.

Se denomina acto jurídico al acto humano, voluntario y consciente que tiene como finalidad establecer relaciones de tipo jurídico entre las personas, entre otras, crear, modificar y extinguir derechos. Esto ocurre, al operarse la rescisión, tanto por el trabajador como por el patrón.

La rescisión patronal se materializa de conformidad al artículo 47 del ordenamiento laboral, cuando el patrón confecciona el aviso rescisorio por escrito, en el que se contemplan las conductas del trabajador, con las circunstancias de modo, tiempo y lugar, que se ajustan a alguna o algunas de las hipótesis descritas en la norma que se comenta; que, al notificarlo al trabajador, concreta el acto jurídico que le significa un derecho adquirido que la ley le otorga. Esto es, la extinción del vínculo laboral con el obrero.

Cuando el aviso rescisorio es notificado al trabajador, ya no existe manera de que el patrón se retracte y si lo hace queriendo que las cosas continúen como estaban, debe obtener la anuencia del trabajador; de lo contrario, su determinación es firme y de no existir la aceptación de la parte obrera, la única manera de dejarlo sin efecto, es mediante la resolución que así lo declare, tomada por la autoridad laboral, previo juicio donde se materialicen las reglas del debido proceso, en base a las facultades de la que se encuentra provista y por disposición del artículo 123 apartado A fracción XX de la Constitución.

Esta previa argumentación de lo que constituye la rescisión del vínculo, es la base, para analizar a detalle, el contenido del aviso rescisorio y la trascendencia del acto de notificación. De ahí el énfasis, en el contenido del aviso rescisorio y la manera como la notificación debe realizarse.

Contenido del aviso rescisorio.

La redacción anterior a las modificaciones a la Ley del Trabajo, publicadas en el Diario Oficial de la Federación de 30 de noviembre del año 2012, del artículo 47 antepenúltimo párrafo del ordenamiento laboral, establecía:

El patrón deberá dar al trabajador aviso escrito de la fecha y causa o causas de la rescisión. Esta redacción fue interpretada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia 2a./J. 156/2013 (10a.), consultable con número de registro 2005358, con el rubro de: AVISO DE RESCISIÓN DE LA RELACIÓN LABORAL. EL PATRÓN DEBE ESPECIFICAR EN ÉL SUCINTAMENTE LOS HECHOS QUE CONSTITUYEN LAS CAUSAS

QUE LA ORIGINAN Y LAS FECHAS EN QUE TUVIERON LUGAR, ASÍ COMO LA DE AQUELLA EN QUE HABRÁ DE SURTIR EFECTOS.

En dicho criterio obligatorio, se señaló cuál debería de ser el contenido del aviso rescisorio y en el cuerpo de la tesis, se indicó:

(…) De ahí que el aviso de referencia deberá contener, además de la mención de la causa o causas jurídicas, la fecha a partir de la cual tendrá efectos la rescisión; la referencia sucinta de las causas fácticas, hechos o conductas que actualizan precisamente los supuestos legales de que se trate y la fecha en que se cometieron, pues de otra forma aquél no cumpliría con su propósito. La importancia de señalar no sólo la fecha de expedición del aviso de rescisión de la relación laboral y de la en que surtirá efectos la rescisión (en caso de ser distintas), sino también la relativa a la en que se cometieron las conductas, radica en que conforme al artículo 517, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo, prescriben en un mes las acciones de los patrones para despedir a los trabajadores; por consiguiente, en el citado aviso no es obligatorio describir los hechos con todo detalle, sino que es suficiente con que se haga una referencia sucinta de ellos para que el trabajador tenga certeza de la causa o causas fácticas que se le atribuyen para rescindir la relación laboral ( …)

En la modificación del año 2012, se estableció en el primer párrafo de la fracción XV del artículo 47 de la LFT, la redacción siguiente:

 “El patrón que despida a un trabajador deberá darle aviso escrito en el que refiera claramente la conducta o conductas que motivan la rescisión y la fecha o fechas en que se cometieron.”

En esta redacción, se incorporan la enseñanza de la Segunda Sala establecida en la jurisprudencia, a la que se hizo referencia con anterioridad, empero, es de hacer la observación, que en este nuevo texto se omitió la obligación patronal de señalar la fecha en la que surtirá efectos la rescisión; de donde se extrae, que el patrón no tiene la obligación de señalar la fecha de la rescisión, como sí la tenía con la composición anterior. Esta es la novedad que incorpora la modificación a lo que era el antepenúltimo párrafo del artículo 47 de la codificación obrera.

En relación al contenido del aviso rescisorio, el patrón ejercerá su acción en vía de excepción, ya que no puede hacerla valer directamente y requiere que el trabajador se inconforme contra la medida tomada en su contra, ocurriendo en juicio ante la autoridad laboral; en tal circunstancia, cuando ese supuesto se dé, en el trámite procesal el patrón está obligado de conformidad al contenido del artículo 784 fracción IV de la LFT, a probar: IV.- Causa de rescisión de la relación de trabajo.

En su significado, esta disposición obliga al patrón a acreditar su excepción, ofreciendo las pruebas necesarias, para justificar que la conducta del trabajador se adecua a una o algunas de las causales rescisorias establecidas en el artículo 47 del ordenamiento laboral; ello independientemente, de que si quiere que prospere su excepción deberá justificarla probatoriamente.

La disposición en comento, permite entender que las autoridades laborales están obligadas de oficio, al análisis de la excepción rescisoria que hace valer el patrón, en razón a que tienen que advertir si éste acreditó conforme se lo impone la fracción IV del artículo 784 de la LFT, la causa rescisoria en que fundó su determinación y asentó en el documento relativo.

En la jurisprudencia 2a./J. 68/2001, en criterio consultable con número de registro 188290, la H. Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la tesis obligatoria con rubro: AVISO DE RESCISIÓN DE LA RELACIÓN LABORAL. CONSTITUYE UN PRESUPUESTO PROCESAL DE LA JUSTIFICACIÓN DEL DESPIDO, QUE DEBE SER ANALIZADO OFICIOSAMENTE POR LA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE, estableció aspectos relevantes relacionados con la rescisión patronal, tales como: que el aviso de la rescisión de la relación laboral constituye un presupuesto procesal de la justificación del despido, imputable al patrón;  que el incumplimiento de ese deber traer como consecuencia que opere en contra del empleador la presunción legal de que el despido fue injustificado; que la Junta tiene la obligación de analizar oficiosamente las causas que motivaron la determinación patronal.

La importancia de esta jurisprudencia, radica en precisar que el aviso rescisorio es un deber jurídico ineludible del patrón, al igual que su notificación, para que el trabajador tenga conocimiento de manera cierta la fecha y las causas que motivaron la rescisión del vínculo laboral y pueda ejercer la acción que considere pertinente; además, de que el incumplimiento de ese deber, a cargo del patrón trae como consecuencia que opere en su contra la presunción legal de que el despido fue injustificado; por lo que, agrega el más alto tribunal de la nación: “(…) es indudable que dicho aviso constituye un presupuesto procesal de la justificación del despido, que debe ser analizado por la Junta de Conciliación y Arbitraje oficiosamente (…)”

Se continúa argumentando en el texto jurisprudencial: “(…) de aquí que si un trabajador demanda la reinstalación o la indemnización por considerar que fue despedido injustificadamente, y el patrón se excepciona aduciendo que la rescisión de la relación laboral fue justificada, a éste corresponderá demostrar tal hecho, para lo cual es menester que acredite, en principio, que dio el aviso como se indica en el primer numeral citado, de manera que no es indispensable que el actor reclame en su demanda la omisión del patrón de entregar el aviso para que esa cuestión forme parte de la controversia en el juicio natural en términos del artículo 784 de la propia ley, pues basta para considerarlo así que el demandado alegue en su favor la justificación del despido (…)

Queda en claro, que cuando en un juicio laboral en que el trabajador reclama un despido, y el patrón se excepciona diciendo que la separación del reclamante fue justificada ya que se dio con las formalidades de una rescisión, a él toca acreditar: que formuló el aviso rescisorio donde refiera la conducta o conductas que motivan la rescisión y la fecha o fechas en que se cometieron; así, como el hecho de que tal medida rescisoria le fue notificada al trabajador. Aun cuando el trabajador no precise más datos, bastará que el patrón alegue haber rescindido al trabajador para que tenga que acreditar todos los supuestos del artículo 47 de la LFT, esto es, el aviso rescisorio con el contenido que exige la ley; y demostrar que notificó el documento que contiene la medida, al trabajador en el momento mismo del despido, o bien que acudió en la víaparaprocesal ante la autoridad laboral para tal efecto, circunstancias por las que el resolutor laboral está obligado a realizar un análisis de oficio, sobre la corrección del procedimiento de rescisión hecho valer por el patrón.

Pormenores de la notificación.

No obstante que, en el aviso rescisorio, es innecesario establecer la fecha de la rescisión, la reforma del año 2012, incorporó en lo que hoy es el antepenúltimo párrafo del artículo 47 o el segundo de la fracción XV del mismo artículo, según quiera verse, una obligación patronal ineludible, la de entregar personalmente al trabajador en el momento mismo del despido el aviso rescisorio.

Contrariamente a este supuesto, previamente a las reformas de 2012 el artículo 47 de la codificación laboral, preveía en el penúltimo párrafo el texto siguiente:

“El aviso deberá hacerse del conocimiento del trabajador y en el caso de que éste se negare a recibirlo, el patrón dentro de los cinco días siguientes a la fecha de la rescisión, deberá hacerlo del conocimiento de la Junta respectiva, proporcionando a ésta el domicilio que tenga registrado y solicitado su notificación al trabajador.” 

Esta redacción, de acuerdo a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, únicamente permitió al patrón el acceso a la notificación por conducto de la Junta respectiva, cuando éste demostraba que el trabajador se negó a recibir el aviso rescisorio correspondiente; véase las tesis con números de registro 164244 y 818595, donde el más alto tribunal de la nación establece este criterio.

En las reformas al año 2012, el ejecutivo federal de la época pretendió variar la mecánica de la notificación, buscando una forma más cómoda a los intereses del patrón, por lo que en la exposición de motivos que antecedía a su proyecto de ley, en relación a la notificación del aviso rescisorio, propuso la redacción siguiente:

 “El patrón deberá dar aviso en forma indistinta al trabajador o a la Junta de Conciliación y Arbitraje competente, dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha de la rescisión, proporcionando a ésta el domicilio y cualquier otro dato que permita su localización, solicitando su notificación al trabajador.

En relación con el párrafo que antecede, el patrón podrá dar aviso al trabajador de manera personal o por correo certificado. La junta de Conciliación y Arbitraje que reciba el aviso de rescisión deberá comunicarlo al trabajador por cualquier medio de comunicación que estime conveniente. El actuario de la junta dará fe de la notificación correspondiente.”

No se dio en esos términos, porque el Congreso de la Unión y las distintas fuerzas políticas que lo conformaban en ese momento, variaron la redacción, pese a la intención presidencial, la cual quedó establecida en el antepenúltimo párrafo del artículo 47 de la LFT, en los términos siguientes:

 “El aviso deberá entregarse personalmente al trabajador en el momento mismo del despido o bien, comunicarlo a la Junta de Conciliación y Arbitraje competente, dentro de los cinco días hábiles siguientes, en cuyo caso deberá proporcionar el último domicilio que tenga registrado del trabajador a fin de que la autoridad se lo notifique en forma personal.”

Véase que al contrario de lo que estableció el titular del ejecutivo en el proyecto que remitió al congreso de la unión, como exposición de motivos, la redacción en la que proponía alternativas de notificación al patrón, no pasó y lejos de darse esta posibilidad, la nueva redacción complicó más los aspectos de notificación del aviso rescisorio.

El Congreso de la Unión no la puso nada fácil al patrón, pues al mencionar: El aviso deberá entregarse personalmente al trabajador en el momento mismo del despido…, estableció en un aspecto de fondo, una obligación que debe ser probada por el patrón, dentro de la mecánica rescisoria que le es propia.

Es así, porque esta redacción establece un imperativo que pesa en el patrón, al establecer la expresión deberá, lo que significa que es ineludible, pues no le dio la posibilidad de actuar potestativamente. Por ello, el empleador está obligado a notificar al trabajador el aviso rescisorio, en el momento mismo del despido. Esta última expresión, tiene un alcance que ya fue apreciado en el texto de la jurisprudencia 2a./J. 156/2013 (10a.), que se invocó en el espacio relativo al contenido del aviso rescisorio, pues en el mencionado criterio obligatorio, hay una parte de gran relevancia, que rescato en su contenido: “…La importancia de señalar no sólo la fecha de expedición del aviso de rescisión de la relación laboral y de la en que surtirá efectos la rescisión (en caso de ser distintas), sino también la relativa a la en que se cometieron las conductas, radica en que conforme al artículo 517, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo, prescriben en un mes las acciones de los patrones para despedir a los trabajadores…”. La razón, es que al haberse cancelado la obligación patronal de establecer en el aviso rescisorio la fecha del despido o el instante en que opera tal medida, éste deber se traslada al momento del despido.

Más preciso, si el patrón en el aviso rescisorio tiene la obligación de establecer la conducta o conductas que motivan la rescisión y la fecha o fechas en que se cometieron; es necesario tener un punto de partida para la realización de una cuantificación regresiva, para contabilizar los 30 días que al patrón le confiere el artículo 517 fracción I de la Ley Federal del Trabajo, para despedir a los trabajadores o para disciplinar sus faltas. Por ello, la fecha que se establezca al momento del despido será el punto de partida de retorno para apreciar si las faltas imputadas se inscriben en el lapso de un mes y poder así, determinar si la imputación patronal al trabajador, no le precluyó. De no existir constancia alguna que acredite el momento del despido, no existirá la rescisión; ahí su importancia.

Anótese a lo anterior, que el artículo 784 fracción VI de la LFT, impone la obligación patronal de probar el haber dado aviso por escrito al trabajador o a la junta de Conciliación y Arbitraje de la fecha y la causa del despido. Esta redacción también fue modificada en el año 2019 al establecer: VI. – Constancia de haber dado por escrito al trabajador al tribunal de la fecha y la causa del despido, ambos contenidos se encuentran desfasados con las modificaciones que se le hicieron al artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, pues en realidad lo que tiene que probar es que le notificó personalmente al trabajador el aviso rescisorio en el momento mismo del despido o separación.

Ante esta eventualidad, el patrón está obligado a reproducir documentalmente estos instantes en que notifica al trabajador, el cual debe ser materializado en el momento mismo del despido, estableciendo todos los pormenores sobre el hecho de su aceptación o rechazo por parte del trabajador, así como la actitud del patrón, pues no obstante que el trabajador se negara a aceptar la notificación correspondiente, como la fecha en que se intentó hacerlo es la del instante del despido, debe acreditar este supuesto. Esta actividad puede hacerla mediante un acta levantada ante testigos o bien, con la intervención de un notario público, pues la jurisprudencia actual de la Suprema Corte de justicia de la nación lo permite, donde se establezca que le indicó al jefe de recursos humanos o quien haga su función, que ante la negativa del trabajador a recibir el aviso, se tomen las medidas necesarias para materializar el despido o separación del trabajador, ordenando a la seguridad de la empresa acompañe al empleado hasta la puerta, impidiéndole el acceso posterior, cancelando su gafete o cualquier documento de identificación, dándolo de baja en los organismos de seguridad social como el IMSS, el INFONAVIT y los afores. Esto es, consignar los pormenores de la notificación y el instante del despido o separación.

Si el trabajador recibe el aviso, también se debe retratar este instante y dejar en claro que queda separado, al tomarse las medidas que se señalaron en el párrafo anterior. De lo contrario, si no se toman estas providencias, no podrá cumplirse con la obligación que le impone el artículo 784 fracción VI de la LFT, de probar en juicio que notificó al trabajador el aviso rescisorio, lo que de acuerdo al antepenúltimo párrafo del artículo 47 del ordenamiento laboral, debe ser en el momento del despido o separación.

La jurisprudencia 2a./J. 32/2020 (10a.)

Los tribunales colegiados, en relación a la notificación del aviso rescisorio, establecieron que con motivo de la modificación al artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, en la reforma del 30 de noviembre del año 2012, se canceló la redacción establecida en el penúltimo párrafo de dicho dispositivo que preveía: El aviso deberá hacerse del conocimiento del trabajador y en caso de que éste se negara a recibirlo,…, lo que generó, que se dijera en distintas tesis, que de acuerdo a la modificación sufrida en tal dispositivo, el patrón podía ocurrir en forma directa ante la Junta de Conciliación y Arbitraje en la vía paraprocesal, a efecto de proveer la notificación al trabajador del aviso rescisorio, sin que hubiese la necesidad de acreditar que éste se negó a recibirlo.

No obstante, el tiempo transcurrido desde la reforma, la Segunda Sala no se había pronunciado en relación a la notificación del aviso rescisorio, lo que vino a hacer en la jurisprudencia 2a./J. 32/2020 (10a.), la cual es consultable con el número de registro 2022318, habiendo sido publicada el 30 de octubre de 2020. El texto de la jurisprudencia es el siguiente:

AVISO DE RESCISIÓN DE LA RELACIÓN LABORAL. SU NOTIFICACIÓN POR CONDUCTO DE LA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE. – Criterios discrepantes. Los Tribunales Colegiados analizaron si para satisfacer la carga de notificar al trabajador del aviso de rescisión a través de la Junta laboral, es suficiente que en el juicio laboral la parte patronal demuestre que presentó la solicitud correspondiente ante la autoridad de trabajo, o bien, si además debe demostrar que dio seguimiento al expediente paraprocesal, es decir, que procuró la admisión a trámite y satisfizo cualquier requerimiento relacionado con la notificación al trabajador.

Criterio jurídico. La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decide que la parte patronal debe acreditar que el escrito en el que solicitó a la Junta laboral la notificación al trabajador del aviso de rescisión, satisface los requisitos previstos en los artículos 47 y 991 de la Ley Federal del Trabajo, en su texto vigente a partir de la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de noviembre de 2012 y anterior a la reforma publicada en dicho medio de difusión oficial el 1 de mayo de 2019.

Justificación. Lo anterior es así, porque de los artículos 47 y 991 de la Ley Federal del Trabajo se advierte que la obligación de dar a conocer al trabajador el aviso de rescisión a través de la Junta, debe satisfacer los requisitos siguientes: a) que el escrito se presente dentro de los cinco días siguientes al despido; b) ante la Junta laboral competente; y, c) proporcionando el último domicilio registrado como del trabajador. Ello, en virtud de que al solicitar a la Junta laboral la notificación al trabajador del aviso de rescisión, se satisface el objetivo de dar certeza a éste sobre la causa o causas de rescisión de la relación de trabajo, permitiéndole oponer una adecuada defensa de sus derechos, pues incluso en el supuesto de que por circunstancias ajenas a la voluntad del patrón la Junta se encuentre imposibilitada para notificar al trabajador del aviso respectivo, éste no queda en estado de inseguridad jurídica, en tanto el patrón no puede alterar los hechos consignados en el aviso de rescisión, mientras que el trabajador está en aptitud de hacer uso del derecho de réplica e incluso de ofrecer las pruebas correspondientes, a lo que se suma que de conformidad con el artículo 47, penúltimo párrafo, de la Ley Federal del Trabajo, la prescripción de las acciones derivadas del despido no comenzará a correr hasta que el trabajador reciba personalmente el aviso de rescisión.

La Segunda Sala en esta jurisprudencia valida los criterios de los Tribunales Colegiados, por lo que resulta innecesario por parte del patrón, demostrar que el trabajador se negó a recibir el aviso rescisorio, para acceder a la vía paraprocesal ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y pretender con ello la notificación al trabajador del documento rescisorio.

También en este punto de vista obligatorio, se consigna que el patrón no tiene mayor injerencia en el trámite de la notificación, cuando se acredite que por circunstancias que le son ajenas a su voluntad, la Junta se encontrará imposibilitada para notificar al trabajador. Esta argumentación, reitera lo sostenido con anterioridad por el mismo Alto Tribunal, en el sentido de que el patrón se desentiende de la notificación del trabajador en el trámite del procedimiento paraprocesal, por ser actividad de la autoridad laboral que le resulta ajena y únicamente basta que éste ocurra ante la instancia, haciendo la solicitud correspondiente, señalando el último domicilio del trabajador.

Lo hasta aquí mantenido por el Alto Tribunal, no se contrapone con lo ya conocido y concuerda, con las argumentaciones que establecieron los tribunales colegiados; sin embargo, en la parte considerativa de su fallo, la Segunda Sala incurre en impresiones que no pueden ser pasadas por alto, porque devienen en una parcialidad obvia a los intereses de los patrones, causando un desequilibrio en la interpretación jurídica relativa. Veamos:

En la parte considerativa de la jurisprudencia que se analiza, en los puntos 40, 41, 43 y 44 se dijo:

40. En relación con el artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, en su texto vigente a partir de la reforma publicada el treinta de noviembre de dos mil doce, el legislador estableció que para dar a conocer al trabajador el aviso de rescisión, la parte patronal puede optar por alguna de las opciones que se contemplan en el citado precepto: entregar personalmente al trabajador el aviso respectivo al momento del despido o bien, comunicarlo a la Junta competente dentro de los cinco días hábiles siguientes, en cuyo caso deberá proporcionar el último domicilio que tenga registrado del trabajador a fin de que la autoridad se lo notifique en forma personal.

41. Así, acorde con la reforma legal al citado precepto, el legislador relevó al patrón de la carga que le correspondía de acreditar que previamente a solicitar a la Junta que notificara al trabajador del aviso de rescisión, éste se negó a recibir el aviso de rescisión respectiva.

43. Por tanto, dicha reforma tuvo por objeto liberar al patrón de la carga de acreditar en juicio la negativa del trabajador de recibir el aviso de rescisión como requisito para acudir a la Junta a que ésta entregara el aviso de rescisión.

44. Al liberar al patrón de la referida carga, el legislador le dejó en libertad para elegir la manera en que deberá dar aviso al trabajador de la rescisión, ya sea a través de la entrega personal al momento del despido o bien, por conducto de la Junta laboral dentro de los cinco días siguientes.

Lo anterior no es correcto, el antepenúltimo párrafo del artículo 47 de la LFT, no da opciones y mucho menos permite la elección de alguna de ellas; pretenderlo así resulta falaz e incongruente con el texto. Es desatinado que se diga, que el legislador quiso liberar al patrón de la carga de notificar, dándole las opciones de elegir la manera en que debería allegar al trabajador el aviso rescisorio, ya sea en forma directa o por conducto de la autoridad laboral en los cinco días siguientes. (Ya se consignó en lo que denomino pormenores de la notificación, cuál fue la intención del titular del ejecutivo en relación a la notificación del aviso rescisorio en su exposición de motivos y el fracaso de su intención).

Lo único válido, es que el patrón con la nueva redacción ya no tiene la obligación de probar que el trabajador se negó a recibir el aviso rescisorio, lo que el legislador canceló bajo el argumento de que se trata de un hecho negativo, en razón a que dicha obligación se borró del nuevo texto.

No obstante, es menester señalar que la primera parte del segundo párrafo de la fracción XV o antepenúltimo, según quiera verse del artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, permite apreciar de su lectura, que no hay la posibilidad de elegir por parte del patrón, en razón a que su contenido permite advertir una solución de continuidad que no quiso ver el alto tribunal. La redacción inicia diciendo: El aviso deberá entregarse personalmente al trabajador en el momento mismo del despido o bien, comunicarlo a la Junta de Conciliación de Arbitraje competente, dentro de los cinco días hábiles siguientes…

La primera parte de esta redacción, como ya se anticipó en el proemio de este análisis, contiene la expresión deberá, que da lugar a una obligación y despoja al patrón de la posibilidad de una actitud potestativa; por ello, el empleador está forzado a notificar al trabajador el aviso rescisorio en el momento mismo del despido. Insisto, esta primera parte es ineludible y debe ser documentada, porque el patrón en términos del artículo 784 fracción VI de la LFT, debe acreditar que notificó al trabajador el aviso rescisorio en el momento del despido o separación.

La segunda parte, que es aquella en que el patrón puede comunicarlo a la Junta de Conciliación competente dentro de los cinco días siguientes, no es una opción, es una secuencia, pues adviértase que hace la intermediación entre ambos supuestos la expresión “o bien”, lo que aunado a que la primera hipótesis es obligatoria, no deja dudas a suponer cuál es el siguiente paso que debe dar el patrón ante una fallida notificación; ello independientemente de que no tenga que demostrar que el trabajador se negó a recibir la notificación.

Si el legislador hubiese querido dar una disyuntiva, tendría que haber omitido la expresión deberá en la primera parte, y en lugar de acudir al contenido de la frase o bien, emplear únicamente la conjunción o, porque con ello se entendería la existencia de una alternativa, que no da en su redacción el contenido del antepenúltimo párrafo del artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo.

El patrón puede optar por ocurrir directamente ante la autoridad laboral competente, para que se notifique al trabajador, sin haber intentado hacerlo al trabajador en el momento de la separación, pero no por ello está exento de acreditar dentro del procedimiento, la notificación hecha al trabajador en el momento de la separación (artículo 784 fracción VI LFT). Lo que, sin duda, debe traer como consecuencia la improcedencia de su excepción rescisoria.

La jurisprudencia del más alto tribunal de la nación, en su texto y rubro únicamente confirma el criterio sostenido con anterioridad, en el sentido de que el patrón no tiene por qué dar seguimiento al procedimiento paraprocesal para verificar que el trabajador es notificado, pues ésta es una responsabilidad de la autoridad del trabajo.

No obstante, como ya se advirtió, en la parte considerativa se aprecian situaciones que son ajenas a la realidad del texto del párrafo segundo de la fracción XV del artículo 47 de la LFT, lo que debe quedar precisado, pues aun cuando se encuentre en la parte considerativa, como son los fundamentos de una jurisprudencia, estos quedan positivados y los tribunales colegiados, sin duda alguna los van a utilizar en detrimento de la clase trabajadora.

Por último, refiriendo a las determinaciones de las autoridades responsables, que dieron origen, a los fallos que derivaron en criterios contendientes por parte de los tribunales colegiados, lo único que me faltaría agregar sobre ello, es que cuando el patrón se excepciona diciendo que rescindió y acompaña la copia sellada o certificada de todas las constancias del procedimiento paraprocesal, ello no es suficiente para absolver al patrón de un despido injustificado.

La razón, es que como ya se expuso en el proemio de este análisis, la autoridad laboral tiene la obligación de analizar de oficio la excepción rescisoria del patrón, esto es, advertir si la conducta o las conductas que se le atribuyen al trabajador, se encuentran acreditadas; si las mismas se ajustan a una o varias de las hipótesis establecidas en el artículo 47 de la LFT, que le permite al patrón rescindir sin responsabilidad; y, lo más básico, advertir si el patrón acreditó haber notificado al trabajador el aviso rescisorio en el momento del despido, en razón a que esto es un aspecto de fondo, aun cuando se encuentre arropado bajo el supuesto de la notificación, por lo que el patrón debe justificar que aun cuando el trabajador se negó a recibirlo, fue despedido en ese instante, en virtud de que la fecha del despido, es el momento en que opera la rescisión y permite la ubicación de la temporalidad que señala el artículo 517-I del ordenamiento laboral, para sancionar faltas y separar al trabajador.

Este contexto, tiene como objeto precisar que la jurisprudencia a la que se hace comentario, es inexacta en su parte considerativa, según la exposición realizada.

Diciembre de 2020.

[1] Licenciado en derecho por la Universidad Veracruzana. Maestro en Derecho Laboral por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Abogado de los Tribunales Laborales del Noreste del País por 45 años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas información para publicar?