Nombres propios, criterios

Muchas de las vialidades tienen nombres incorrectamente enunciados. Por ejemplo, hay ciudades con calles que llevan el nombre 2 de abril (así aparece en los rótulos). Como nombre propio debía llamarse Dos de Abril (fecha de una batalle ganada por Porfirio Díaz contra los franceses). ¿No es lo mismo? Desde luego que no. Los números arábigos tienen como función anunciar cantidades (2 pesos; 2 manzanas). Se trata de un adjetivo (no de un nombre). Los adjetivos tienen como función decirnos algo de un sustantivo (de ahí que nos indique la cantidad de algo). Es decir, el dígito es una cantidad. En la fecha nos indica el número de día.

Bajo esa óptica, el rótulo de la calle no tiene sentido. No podría haber como cantidad 2 de algo propiedad de abril. Como hablar de pelotas y, de ellas, 2 (son) de julio (persona llamada Julio, pero con falta de ortografía).

Entonces, para que no refleje cantidad, debe enunciarse como otra palabra, en este caso, un nombre. Por tanto, debía ser enunciado como Dos de Abril, con mayúscula ambas palabras por ser nombre propio. El libro de Ortografía (2010, Academias de la lengua), ejemplifica con días festivos como Primero de Mayo (Día del Trabajo), diferente del 1 de mayo (fecha).

Pero los errores relacionados con las calles, colonias y direcciones no terminan ahí. Por una parte, está el galicismo (del francés) *boulevard; en español se escribe bulevar. Además, ese es el tipo de vialidad, por lo que no es parte del nombre propio. Es decir, que esa palabra solo debe ir en mayúscula si inicia texto o si está después de punto y seguido (no así después de dos puntos). Incluso, si se abrevia (blvr.) de igual forma no hay razón alguna para iniciar con mayúscula.

En ese sentido (y lo he visto incorrecto hasta en la credencial para votar) suelen enunciar con mayúscula las abreviaturas de colonia, fraccionamiento y vialidad (av., blvr,). El criterio para mayúscula es para nombres propios y en el caso de las abreviaturas, solo cuando se trate de personas (Ud., Lic., Sr., C.). Es decir, que estos últimos aspectos no aplican por lo que deberían iniciar con minúscula.

Por último, otro caso erróneo en el nombre de colonias, particularmente en estados como Guanajuato, se dan en las que antes pertenecían a alguna hacienda. Recuerdo en la ciudad de Guanajuato, la llamada Ex‒hacienda de San Gabriel de Barreda. Únicamente porque ya es un nombre propio se admite (y cada lugar tiene derecho a llamarse como le venga en gana). Sin embargo, el prefijo ex‒ etimológicamente solo aplica a personas (exdiputado, exmarido, expresidente). Eso significa que nunca debieron llamarse así colonias como la Ex‒hacienda Santa Anita (así escrito con guion intermedio, porque así se registró). De haberlo sabido en el municipio, debieron registrarlas como Antigua hacienda Santa Anita, por ejemplo. Lo mismo aplica a edificios, como la Casa de la Cultura en Celaya que, como no es nombre propio deben enunciarlo como antiguo convento de San Agustín.

sorianovalencia@hotmail.com

 

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