Lunes sangriento en Celaya

Celaya, Gto., julio 21 de 2020. – Para finalizar un lunes violento y sangriento, se registraron en hechos diferentes en la ciudad tres hombres muertos a tiros y el ataque a una vivienda con ráfagas y estallido de una granada, aunque sin lesionados.

En la colonia El Cantar, sobre la calle Serenata Huasteca, el vigilante de la zona cayó abatido a tiros por sujetos que después huyeron.

Los vecinos dijeron que solo escucharon los disparos y al parecer los autores fueron dos sujetos que se dieron a la fuga al parecer en una moto, y que se perdieron entre las calles de la colonia, aunque otros dijeron que huyeron por la avenida Constituyentes.

Casi simultáneamente, otro hombre que fue perseguido y correteado a pie por la calle Madero, cerca del centro de la ciudad, llegó a su domicilio en la calle Dolores Avellanal, lo siguieron y le destrozaron la cabeza a tiros, su cuerpo quedó sobre una cama.

Otra víctima de la delincuencia fue un hombre que al parecer iba con su familia en un auto Audi rojo sobre la avenida Las Huertas en la colonia Valle de Los Naranjos cerca de las 19.00 horas.

Algunos testigos dijeron que se le emparejaron unos sujetos en moto, y le dispararon sin darle tiempo a nada y falleció instantáneamente.

Inicialmente se dijo que el niño estaba lesionado, los paramédicos lo revisaron y sólo le encontraron que fue salpicado de sangre.

Con diferencia de una media hora antes, los vecinos de la calle Pelícano, en la colonia Los Álamos, reportaron a la policía varias ráfagas y después el estallido de una granada al interior de una vivienda.

Cuando las autoridades inspeccionaron el interior, tuvieron la seguridad de que no hubo víctimas, porque en el lugar no estaban los moradores.

Poco antes de las 20 horas, las autoridades policiacas recibieron el reporte, de que un cadáver en descomposición flotaba en un canal conocido como El Tajo, en la comunidad de Tendría de Valdez al poniente de la ciudad.

Los vecinos dijeron que no tenían conocimiento de cuándo, cómo y quiénes lo fueron a tirar, aunque por el avanzado estado de descomposición, deducen que ya tenía varios días en el lugar.

El cuerpo vestía a primera vista ropa negra, y estaba atorado entre los carrizos y ramas que están en el agua estancada y revuelta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *