López Obrador en Washington; estadista sin nacionalismos chabacanos. Marcelo eficaz

José Luis Camacho Acevedo

La posición del presidente Andrés Manuel López Obrador en la llamada “Cumbre de los Tres Amigos” (México, Estados Unidos y Canadá) fue considerada por propios y extraños como una actitud de un estadista sin más adjetivos. Las agendas bilaterales (con Justin Pierre James Trudeau, Kamala Harris y Joe Biden) estaban sembradas de muy controvertidos temas.

Sin duda la reunión bilateral más cordial y con una agenda poco controversial fue la que celebró con el primer ministro canadiense. Pero con la ruda vicepresidente Kamala Harris (que tuvo su hora y media de gloria al asumir provisionalmente la presidencia de Estados Unidos mientras era atendido en un hospital el mandatario Joe Biden de un padecimiento menor) el tema, álgido y de difícil conciliación, fue el de lograr una acción enérgica, de resultados y coordinada bilateralmente en materia de migración.

La reunión con Harris, que gracias al oportuno manejo del canciller mexicano Marcelo Ebrard, no tuvo ni una declaración pública con respecto al encuentro y los acuerdos logrados se mantuvieron en la más absoluta discreción. El encuentro cara a cara con Joe Biden, fue el momento preciso que aprovechó AMLO para dejar en claro la reafirmación de que existe una relación personal por demás cordial entre ambos mandatarios.

El presidente AMLO recurrió sobriamente a referentes históricos para comparar la disposición de Biden en materia comercial y migratoria, con la que solamente han tenido desde hace dos siglos mandatarios norteamericanos como Franklin Roosvelt y Abraham Lincoln, al igual que lo hicieron en su momento los mexicanos Lázaro Cárdenas y Benito Juárez.

El tabasqueño no se metió a juzgar ni opinar sobre los mementos político-electorales que bien Venezuela o cuba. En cambio, propuso la creación de un frente de países de América del Norte para crear una estrategia diplomática y estructural en comercio y tecnología a la invasión que en esos campos nos está aplicando China. Temas sustantivos los que planteó el mandatario mexicano a sus contrapartes de EU y Canadá. Por su parte el Canciller Marcelo Ebrard tuvo que atender un doble trabajo. Primero que se cumplieran con exactitud los protocolos de las reuniones bilaterales y la cumbre trilateral llamada de Los Tres Amigos. Esa fue una tarea exitosa de Ebrard.

Pero además el Canciller tuvo que apoyarse en el eficiente titular de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, para sacar adelante la agenda de temas comerciales como los puntos álgidos del T-MEC y la forzada inclusión de una parte de la reforma eléctrica. Y algo que queda para la satisfacción de los mexicanos que hemos padecido, a cada rato, en cuanto una cámara o un micrófono se le pone enfrente, los cantinflescos discursos del doctor muerte, Hugo López Gatell. Ebrard le dio a López Gatell un lugar detrás de cámaras para que cumpliera su función y ya.

El viaje a la cumbre de los Tres Amigos, sin duda que trajo gracias al presidente López Obrador, resultados positivos en temas importantes de las agendas comerciales, de migración y de cooperación en la lucha contra el crimen organizado.

ADÁN AUGUSTO LÓPEZ HERNÁNDEZ YA ES PRESIDENCIABLE

El arribo del mandatario tabasqueño a la secretaría de gobernación fue considerado como una jugada de alta seguridad e Andrés Manuel López Obrador. Desde el primer día en que la ministra y hoy presidenta en la cámara de senadores, Olga Sánchez Cordero, empezaron a circular las versiones de que su cambio como secretaria de gobernación era solo cuestión de tiempo.

Efectivamente Sánchez Cordero dejó Gobernación, pero no tan inmediatamente como se presagiaba. La prestigiada ex ministra de la Corte aguantó el primer trienio del sexenio lopezobradorista. Nombres para sucederla se mencionaron de inmediato. Marcelo Ebrard, Esteban Moctezuma, Julio Scherer Ibarra, Santiago Nieto Castillo, entre los que más sonaron, eran los que los analistas políticos consideraban que podrían sustituir a la jurista, a la que se le consideraba como una titular “florero” en la depencia clave para la conducción política del país y considerada, extraoficialmente, como la jefatura del gabinete presidencial.

Y de manera sorpresiva llegó a Bucareli el que era hasta ese momento gobernador de Tabasco Adán Augusto López Hernández. Su primera acción considerada como una muestra de que llegaba a Gobernación fue el publicitado hecho de que reunió en sus oficinas del viejo palacio de Covián a la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, con el líder senatorial de Morena, Ricardo Monreal para “analizar la agenda legislativa de la capital del país”.

El encuentro fue catalogado como una llamada de atención para Sheinbaum y Monreal que andaban desatados promoviendo, muy de madrugada, sus respectivas candidaturas presidenciales. La jefa de gobierno de la CDMX inició una serie de apariciones, desde el evento en que AMLO rindió un pre informe en el auditorio Nacional y de pronto una porra bien organizada, al detectar la llegada de la jefa de gobierno, empezó a gritar con fuerza el corrillo de ¡Claudia presidenta¡

Desde entonces, en cada evento público de Sheinbaum, aparecía la porra coreando con un bien remunerado ánimo el mencionado estribillo de ¡Claudia Presidenta¡ Por su parte Ricardo Monreal no paraba en hacer declaraciones en el sentido de que estaba en su mejor momento político e intelectual para ser presidente de la república.

El político de Zacatecas inició una serie de publicaciones sobre los más variados temas que fueron el pretexto para presentarse en foros de las principales entidades del país para presentar sus libros de calientita manufactura. Ante ese escenario de promoción muy adelantada de su condición de presidenciables de Sheinbaum y Monreal, la visita para analizar la agenda legislativa de la capital del país, fue considerada como una firme recomendación para esos aspirantes para que bajaran el tono de un proselitismo, repetimos, demasiado adelantado.

Posteriormente Adán Augusto López Hernández fue asistiendo como representante presidencial tanto a la toma de posesión de nuevos gobernadores como a eventos que reunían a las clases políticas y empresariales. El peso del nuevo secretario de gobernación se fue sintiendo de esa manera muy fuerte y, en menos de cuatro meses, demostró que de ninguna manera llegaba a Bucareli para ser otro funcionario florero.

Ante esa representatividad presidencial, los analistas empezaron a ver que Adán Augusto López Hernández estaba creciendo políticamente mucho al grado de que él sí era ya un presidenciable serio. Cuando AMLO dijo que además de Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard habría otros presidenciables en su gabinete, la clase política solamente tomó en serio el nombre del Esteban Moctezuma. Tatiana Clouthier, Rocío Nhale y Juan Ramón de la Fuente despedían un fuerte aroma a “presidenciables” de relleno.

Y el crecimiento político del secretario de gobernación se formalizó en el momento en que la semana pasada en Tabasco el dirigente nacional de MORENA, Mario Delgado, abrió de plano la carta y declaró que el titular de gobernación era un firme presidenciable de su partido. Experimentado, sereno y muy cercano al presidente López Obrador fueron algunos de los atributos que Mario Delgado esgrimió para destapar como presidenciable al virtual jefe del gabinete Adán Augusto López Hernández.

El ex mandatario tabasqueño sí es ya, desde el ámbito de la dirigencia morenista que encabeza Mario Delgado, un integrante en serio de la verdadera baraja que tiene AMLO para sucederlo.

MISCELÁNEAS

1.- Con el apoyo de Ángel Mieres, considerado ya como uno de los mejores empresarios del año, y de Franco Carreño, Alfredo González nos regaló una columna que no tiene desperdicio: “Los dos partidos de oposición que podían hacerle sombra a Morena (PAN y PRI) naufragan entre los conflictos internos y falta de liderazgos. Marko Cortés y Alejandro Moreno enfrentan rebeliones internas por la toma de decisiones en asuntos domésticos cruciales, en el Congreso de la Unión y, sobre todo, de cara a la elección de candidatos para seis gubernaturas en 2022.”

2.- Suena fuerte para sustituir a Luisa María Alcalde el nombre de Julio Scherer Ibarra. A la secretaria del trabajo le sigue pesando mucho dejar que siga maniobrando en el sindicato de PEMEX la corriente de Romero Deschamps, cliente esclarecido del padre de la funcionaria.

3.- Como resultado del trabajo profesional y comprometido del personal de las diversas instituciones, 103 mil 739 mexiquenses han recibido su alta sanitaria luego de vencer al COVID-19, con lo que en total suman 177 mil 204 los casos confirmados en el Estado de México que gobierna Alfredo del Mazo.

@JOSELUISCAMACHO

JOSECAMACHO@GMAIL.COM

 

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