Hambre, enfermedad y guerra en 2021

Columna Diario de Campo

Luis Miguel Rionda (*)

Deseo dedicar mi último artículo de este año a intentar una reflexión “de salida” de una anualidad complicada para todos los mexicanos y los habitantes de este enrevesado mundo del tercer milenio. Me serviré de la triada hambre, enfermedad y guerra, que propuso el joven historiador israelí Juval Harari como los azotes históricos de la humanidad. Esto en sus libros Sapiens, de animales a dioses, y Homo Deus.

El hambre sigue presente en México y en el mundo. En nuestro país las políticas oficiales, como el programa “Hambre cero” de la administración federal pasada, han tenido  resultados mediocres o nulos. Igual suerte parecen reflejar los actuales problemas “del Bienestar”, pues los mexicanos en situación de pobreza pasaron de 51.9 millones en 2018 a 55.7 millones en 2020, un 43.9% de la población total; 3.8 millones de ellos se han sumado en este sexenio. Casi una cuarta parte de la población, el 22.6%, vive en pobreza alimentaria, con una desnutrición crónica en las áreas urbanas de 7.7% y en zonas rurales de 11.2%. Tristemente, 881 mil 752 niños sufren desnutrición crónica (“Medición de Pobreza”, CONEVAL 2020, t.ly/pe1s). El hambre avanza, y eso afectará el desarrollo de las generaciones más jóvenes.

El hambre mundial se ha combatido con el apoyo de la tecnología alimentaria, como sucedió en los años cuarenta y cincuenta con la llamada “Revolución verde”, que tuvo un escenario privilegiado a nuestro país. Desgraciadamente este campo de la ciencia ha sido demonizado por las ideologías políticas “progresistas”, que han promovido un temor irracional hacia la manipulación genética de las especies y la transgenia. Pero ésta ha sido una práctica que la humanidad ha ejercido desde su origen, cuando “domesticó” y manipuló a las especies vegentales y animales en su beneficio. En México recién se han prohibido los cultivos transgénicos, con lo que aumentará nuestra dependencia alimentaria hacia el exterior. Y por supuesto el hambre.

En cuanto a la enfermedad, sin duda el periodo 2020 a 2022 será recordado como el de “los años del Covid”, a la manera como los abuelos de mi generación recordaban a 1918 como el año de la mortífera “gripe española”, que cobró la vida de medio millón de mexicanos y 50 millones a nivel mundial. La memoria colectiva del siglo XXI tendrá como uno de sus referentes más destacados a este momento histórico, que no sólo trajo muerte y congoja, sino también fuertes avances en la ciencia médica, que se vio obligada a dar un salto cualitativo que dará frutos en las décadas por venir. La vacuna con la tecnología ARNm ha abierto posibilidades de prevención de una amplia gama de enfermedades que hoy devastan a las poblaciones más pobres. La ciencia habría tardado casi una década en aplicar esta tecnología de no haberse presentado la emergencia.

La guerra ha tenido un momento de despresurización en el mundo. Destaca la desocupación norteamericana de Afganistán. Sin embargo hay amenazas serias en Europa oriental –Rusia y Ucrania—  y en África (t.ly/Noal). Pero hay que señalar el incremento de las conflictividades internas en muchos países; pero nos afecta directamente la situación en Venezuela, Cuba, Centroamérica, Haití y… México. Nuestra violencia social y criminal no cede, y mantenemos un promedio diario de cien asesinatos, casi todos a manos de criminales organizados y civiles armados. En nuestro país vivimos una auténtica guerra civil no reconocida, con un Estado que se ve rebasado en enormes porciones de nuestro territorio. Desde el inicio de la guerra contra la delincuencia organizada en diciembre de 2012 hasta ayer, se ha acumulado un total de 385 mil 218 asesinados, en cifras oficiales (t.ly/AS44), más decenas de miles de desaparecidos sin registro. La Revolución de 1910-1920 cobró poco más de 700 mil víctimas. Y esa fue una guerra civil abierta.

Un año complejo, con luces y sombras. Difícil para todos y todas. Pero como en la caja de Pandora, siempre resta la esperanza. ¡Felices fiestas!

(*) Antropólogo social. Profesor de la Universidad de Guanajuato, Campus León, Departamento de Estudios Sociales. riondal@gmail.com ­– @riondal – FB.com/riondal – https://luismiguelrionda.academia.edu/ –­ https://rionda.blogspot.com/

 

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