Guanajuato: del espejismo al infierno

Jorge Melendez/Periodistas Unidos

Hoy Guanajuato es uno de los estados más peligrosos y donde el crimen organizado actúa a sus anchas. Incluso su tasa de asesinatos es mayor que en El Salvador. En la tierra de los cristeros hay 55.9 homicidios por 100 mil habitantes, en tanto que en el estado más peligroso de Centroamérica la cifra es de 52 (Proceso, 2 de mayo, 2021).

La situación de las mujeres es gravísima, según el colectivo, Las Libres, pues de 2018 a 2021, mil 42 muchachas y señoras han sido acalladas, básicamente con armas de fuego. Y en dicho lapso han ocurrido 74 feminicidios (La Jornada, 4 de agosto).

¿A qué se debe que la violencia se haya multiplicado ampliamente en la entidad donde Carlos Medina Plascencia llegó como interino en 1991 y el PAN continúa en el mando después de 30 años?

A un avance sin precedentes de mucha industria y servicios, al desarrollo sistemático del crimen organizado, a la desatención a los grupos vulnerables de la entidad y a un Fiscal que lleva doce años en el cargo y tiene la encomienda de estar siete más, Carlos Zamarripa, ligado en cuerpo y alma a los dictados de la inteligencia y las órdenes de los Estados Unidos.

Zamarripa, al que se le han atribuido ligas con Carlos Yépez, El Marro, preso actualmente, y el principal traficante de petróleo y derivados, incluso desde la refinería de Salamanca. Carlos, líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, junto con su madre, María Ortiz, y su hermana, Juana Yépez; ellas detenidas el 21 de junio de 2021.

Al decir del colectivo: Las Libres, si bien han bajado los feminicidios de 2018 a 2021, han aumentado los homicidios dolosos de mujeres, la mayoría de 16 a 24 años que han sido expulsadas de sus familias, sufrieron violencia sexual, desempleo, trabajo en la informalidad o están embarazadas.

Ello ha posibilitado que muchas entren a los grupos criminales, que son varios, ganando unos cuantos pesos, y cuando tratan de obtener más, incluso cambiando de bando, son asesinadas.

En otras entidades, dicen Las Libres, como Ciudad de México, Chihuahua, Estado de México, Nuevo León, el hilo conductor del homicidio a mujeres es la violencia sexual. Pero hay otro tipo de violencia, que es estructural, ante la falta de atención a jóvenes por falta de política públicas con el fin de atender a quienes están en riesgo de caer en las garras del crimen organizado y terminar siendo el eslabón más débil de la estructura, las cuales llegan por necesidad al narco.

Por otro lado, si bien Guanajuato es el cuarto estado con mayor presupuesto para supuestamente combatir al hampa, luego de Ciudad de México, Chihuahua y Estado de México- este año, Guanajuato, tendrá más de mil millones de dólares para ello-, actualmente está, asimismo, en el cuarto sitio mayor de asesinatos, siendo que en el sexenio de Felipe Calderón estaba en el lugar décimo octavo.  Tiene el tercer lugar en desaparecidos, con mil 252. El número de asesinatos se ha elevado en ¡215 por ciento! y se han descubierto 109 fosas clandestinas con 268 restos humanos.

Es tan extendida la violencia, que la empresa alemana Eckerle, de autopartes, tuvo que emigrar a Querétaro y suprimir 340 plazas a mujeres guanajuatenses.

Según un reportaje de Proceso (ídem), firmado por cuatro reporteros, entre ellos Arnoldo Cuéllar, quien denunció que lo espían por parte de la Fiscalía de Carlos Zamarripa, el 40 por ciento de los casos atribuidos a la delincuencia va al archivo temporal; o sea, no se investigan, y sólo 13 por ciento de las carpetas elaboradas va a manos de un juez.

Al decir del organismo, México Evalúa, Guanajuato es el tercer estado con peores índices de delitos.

Eso sí, cuando estaba como embajador en nuestro país el señor Christopher Landau, fue a Guanajuato e hizo un elogio de Carlos Zamarripa, ya que fue muy dócil a la Iniciativa Mérida- donde se dio la operación: Rápido y Furioso, que permitió entrar 2 mil quinientas armas a los narcotraficantes, supuestamente para, mediante un chip, conocer su paradero- y recibió 11 laboratorios de investigación forense de EU.

En las elecciones del 6 de junio asesinaron a la candidata del Movimiento Ciudadano (MC) a la alcaldía de Moroleón, Alma Barragán, y, también a dos mujeres en un Walmart. Asimismo, mataron a José Remedios Aguirre, suspirante a la alcaldía de Apaseo el Alto, de Morena.

Todo se ha descompuesto en Guanajuato desde que hace doce años, en la gubernatura de Juan Manuel Oliva, llegó a la Procuraduría, Carlos Zamarripa. Hoy que es Fiscal y tendrá siete años más en el cargo, la cuestión es de horror. Un record para la impunidad de los delincuentes.

jamelendez44@gmail.com

@jamelendez44

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