José Eduardo Vidaurri Aréchiga

Cronista municipal de Guanajuato.

En esta ocasión nuestro viaje al pasado de Guanajuato estará destinado a recordar al sacerdote español Celedonio Domeco Jarauta, un valiente guerrillero y decidido defensor de la soberanía e integridad de México durante la guerra contra los Estados Unidos de Norteamérica. No pretendemos hacer una reseña de la guerra, pero si será necesario recordar algunos datos básicos de la misma para comprender mejor la hazaña del personaje de hoy.

La guerra que sostuvo México con los Estados Unidos de Norteamérica se remonta, entre otras cosas, a la problemática de Texas cuando en 1833 Esteban Austin logró que el gobierno mexicano considerara a Texas como un estado aparte de Coahuila. Luego para 1835 los texanos atacaron y vencieron a las guarniciones mexicanas apostadas en los viejos fortines. Entonces Antonio López de Santa Anna acudió en persona y con un ejército de 6000 mexicanos a frenar esas ofensivas rebeldes, Santa Anna obtuvo algunas victorias, fue muy cruel en la batalla de el Álamo y, luego, fue derrotado en San Jacinto en 1836, entonces se vio obligado a firmar los tratados de Velasco con los que se puso fin a la guerra.

Texas se mantuvo un tiempo como una república independiente, hasta el año de 1845, cuando el Congreso de Estados Unidos de Norteamérica lo admitió como un estado más de de la Unión. El gobierno mexicano había establecido, desde el año de 1843, que si Texas era incorporado a la Unión esa sería causa de guerra entre ambas naciones.

La invasión norteaméricana. Primeras
batallas. Imagen tomada de internet
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Al inicio imperó una actitud prudente del gobierno mexicano, a pesar del enfado popular, pero el enojo se incrementó cuando los texanos determinaron que su territorio no terminaba en el río Nueces (la frontera oríginal) sino que se extendía hasta el río Bravo.

La guerra contra los Estados Unidos de Norteamérica era inminente. En 1846 el ejército yanqui atravesó  río Bravo, grupos de militares estadounidenses ocuparon, California, Nuevo México y Chihuahua. Zacarías Taylor ingresó al territorio mexicano y derrotó a los generales Mariano Arista, Antonio López de Santa Anna y Pedro Ampudia. El país entero estaba en crisis, no había recursos suficientes para financiar la guerra, para colmo, el general norteaméricano Winfield Scott ingresó con sus tropas por Veracruz, derrotando a Santa Anna y avanzando sobre Perote, Jalapa y Puebla, para agosto  de 1847 el ejército gringo estaba ya en el Valle de México y, luego de triunfar en Padierna, siguió a Churubusco y llegó hasta el Castillo de Chapultepec que era defendido por los jóvenes cadetes del Heroico Colegio Militar el 14 de septiembre de 1847, después de que fueron vencidos los niños heroes, la bandera estadounidense fue izada en el Palacio Nacional. El gobierno mexicano, cabizbajo, se instaló provisionalmente en Querétaro.

En febrero de 1848 se firmaron los tratados de Guadalupe Hidalgo que pusieron fin a la guerra. México cedió a los Estados Unidos de Norteamérica Texas, Nuevo México y Nueva California que en su conjunto suman 2´400,000 km2. A cambio, nuestro país recibió $15´000.000 (Quince millones de pesos) por indemnización. La población entera, decepcionada, cayó en un profundo pesimismo. Pero ¿qué papel jugó en todo esto Celedonio Domeco de Jarauta?

Celedonio Domeco de Jarauta. Imagen tomada de www.ecured.cu.

Celedonio era oriundo del pueblo de Malón en la provincia de  Zaragoza, en el reino de Aragón, España, donde había nacido entre 1813 o 1814, (algunos afirman que nació el 3 de marzo de 1813) justo en los años en que se produce la invasión napoléonica a España. Su familia se dedicaba, por varias generaciones ya, al cultivo de la vid, estudió las primeras letras en su pueblo natal Malón y muy jóven tomó el hábito franciscano.

Después de que se publicó el decreto que suprimía las órdenes monásticas, colgó el hábito y participó en la primera guerra carlista (1833-1840), para defender a dios y a su rey, a partir de 1835 en las tropas guerrilleras de Ramón Cabrera.

Celedonio podría ser, sin duda, incorporado a la tradición de los “curas trabucaire” o sacerdotes valentones y guerrilleros, a la manera de los curas que en México lucharon por la independencia: Miguel Hidalgo, José María Morelos, Mariano Matamoros, José Sixto Verduzco, Servando Teresa de Mier y tantos otros…

En 1839 llegó la paz entre carlistas e isabelinos y fue un año después, en 1840, cuando Celedonio se exilió a la Habana Cuba donde permaneció poco tiempo, luego en 1844 se trasladó a Veracruz.

De un grabado antiguo. El padre Jarauta. Imagen de internet

Fue párroco en Veracruz y luego en Puebla, pero decidió volver a Veracruz donde se ganó la estima de sus feligreses. Ahí permaneció hasta que ocurrió el desembarco de los norteamericanos invasores. Celedonio Domeco respondió de inmediato al llamado para incorporarse a la guerrilla como capellán del 2º Batallón de infantería, con ellos combatió a los gingos en las playas del Collado.

Cuando el puerto cayó en manos norteamericanas Celedonio se ocupó de dificultar el transito del ejército invasor entre Jalapa y Veracruz, participó en algunos asaltos y comandó la acción de guerra, en Huamantla, donde murió Sam H. Walker el jefe de los rangers de Texas. Como reacción los norteamericanos integraron un grupo especial para perseguir a Celedonio y sus guerrilleros, por lo que pronto su fama se divulgó por toda la república mexicana. Sus tropas avanzaban al grito de ¡Viva México¡ ¡Mueran los yanquis¡ y se anotó muchos éxitos contra los norteamericanos durante la invasión.

Cuando se firmaron los tratados de Guadalupe-Hidalgo  Celedonio estaba en Lagos de Moreno y, el 1 de junio de 1848, lanzó el Plan de Jarauta que se oponía a los acuerdos establecidos en los tratados, su plan fue secundado por Mariano Paredes Arillaga, Manuel Doblado y Felipe Cosío. Celedonio Domeco de Jarauta ocupó la ciudad de Guanajuato el 15 de julio.

Fotografía: By J. Makali Bruton, April 3, 2017

Pronto recibió la adhesión de los guanajuatenses, principalmente de los mineros, y logró establecer en los cerros alguos puntos de defensa. El ejército gubernamental al mando del general Anastasio Bustamante se hizo presente para detener la guerrilla de Jarauta, Bustamante avanzó por Marfil, el Cerro Trozado y el Cerro del Cuarto.

Celedonio Domeco fue perseguido y capturado el 18 de julio de 1848, siendo fusilado por la espalda, sin juicio de por medio, en la plaza principal del mineral de Valenciana. Cinco disparos acabaron con su vida. Pocas horas después la ciudad fue recuperada por las tropas de Bustamante. Los restos del cura guerrillero permanecieron algún tiempo en Valenciana, donde también existe, en la plaza principal, un obelisco, un modesto monumento en homenaje a su heroica acción en defensa de la soberanía mexicana.

La razón de recordarlo en esta ocasión es que el 26 de agosto de 1853 (hace 167 años) fueron trasladadas sus cenizas a la basilica de Nuestra Señora de Guanajuato donde permanecen hasta hoy día.

Ó J.E.V.A.2020. AGOSTO 28

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