EL BLOQUE DE LOS GOBERNADORES FEDERALISTAS SEPARATISTAS

Al respetable constitucionalista Don

Carlos Francisco Cisneros Ramos que

vive siempre en mi recuerdo.

Escribe: Nicolás Martínez Cerda.

En torno al tema que han planteado Ios diez gobernadores separatistas, u opositores, consideramos que no ha sido abordado, ni en Ia doctrina, ni en Ia cátedra; en consecuencia no conocemos soluciones, por Io que habrá que analizar si hay intromisiones de la Federación a Ios Estados por leyes o actos de Ia Federación invasora y analizar si en Ia Ley Fundamental existe Ia normativa respectiva o si hay silencio de una base constitucional que autorice al Congreso a expedir la Ley de Coordinación Fiscal, y si hay omisión porque han puesto sordina a temas que atormentan el equilibrio de poderes y ante la supuesta omisión constitucional porque no ha sido tocado por las incesantes y alocadas reformas, para evitar que se siga ignorando indefinidamente la tutela constitucional de las facultades tributarias de los estados y municipios, y mantener a la federación dentro de sus propias funciones, respetando la esfera de los otros poderes, conservando la forma de gobierno federal, midiendo invasiones, sin que cuestiones políticas electoreras de los diez estados opositores perturben la paz federal. Esos estados son: Guanajuato, Jalisco, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Michoacán, etc.

Las decisiones políticas fundamentales que desarrolló el ilustre maestro Carl Schmit constituyen Ia esencia del ordenamiento constitucional, estos principios son inmutables y solamente el pueblo puede modificarlos o reformarlos, dentro de esas decisiones están la división de poderes, los derechos humanos, la soberanía nacional, el juicio de amparo y el régimen federal.

En México, el sistema federal fue una necesidad, sirvió para “unir Io que estaba desunido”.

El treinta y uno de enero de mil ochocientos veinticuatro, se aprobó el “Acta constitutiva de la Federación Mexicana” que establece la forma de gobierno federal declarando en su artículo 6 que Ia federación se integraba por “Estados independientes, libres y soberanos, en Io que exclusivamente toque a su administración y gobierno Interior” y se enumeró Ios estados de Ia federación (artículo 5, 6 y 7) y el 4 de octubre de 1824 se firmó “la Constitución de Ios Estados Unidos Mexicanos. El régimen federal se consideró como decisión política fundamental, confirmada por el congreso reaccionario de 1835, comenzando sucesiones para reformar la constitución de 1824, obligando a respetar la prohibición de Ia forma federal de gobierno. El constituyente de 1847 establece el federalismo y al figurar Don Mariano Otero se establece el Juicio de Amparo.

Los actuales 10 gobernadores que integran “el bloque de gobernadores federalistas” separatistas se han inspirado probablemente en Ia República del Río Grande que se integró de Nuevo Leon, Tamaulipas y Coahuila y que se separó en 1861. El congreso constituyente el 12 de julio de 1823 pronunció el voto por Ia forma de Ia República y el Federalismo era una realidad que vivía México, era un hecho consumado, alejándose así de Ia monarquía. Guadalajara, se declaró provincia independiente de México y fue el centro del federalismo. Yucatán se consideró independiente y Ilegó a anexarse a Guatemala, el primero de enero de 1846, después volvió a unirse. Oaxaca se declaró independiente considerándose estado libre y soberano y convocó a un congreso provisional. Guatemala se separó definitivamente de México.

No obstante, el movimiento de Ia Independencia o separación de Ias provincias, “cada día -afirma el maestro Mario de Ia Cueva-, Arraiga más fuertemente en la conciencia de los historiadores la idea de que la solución federalista mantuvo la unión de las provincias y evito su disgregación.

El federalismo mexicano fue la respuesta a los gobiernos centralistas de Ia colonia y del Imperio de Iturbide, que significaron no solamente un absolutismo, si no, un despotismo (El humanismo jurídico, de Mario de Ia Cueva, compilación de Ana Luisa Izquierdo de Ia Cueva, Editorial UNAM y Fondo de Cultura, pág. 237).

Ahora bien, en la actualidad “Los diez gobernadores federalistas” se quejan del centralismo fiscal y sostiene que se debe equilibrar el presupuesto considerando las necesidades entre Ia federación y Ios estados, no obstante que el gobierno federal les traslada 638 millones de pesos, pero quisieran más y esto es del renglón de partidas para carreteras, hospitales, etc.

En síntesis parece que esos diez estados no buscan independizarse de la República Mexicana, sino más bien Io que buscan es una coordinación fiscal que propicie el desarrollo armónico del país, para lograrlo antes que nada, es a través del proceso de reforma constitucional establecido en el artículo 135 de Ia Carta magna, o sea que se establezca la base constitucional de la cual habrá de desarrollarse una nueva Ley de Coordinación Fiscal, en virtud de que la normativa actual es insuficiente (artículo 31 fracción IV, artículo 73 fracción VII y XXIX, articulo 115, articulo 117, 118, 124 y 131 de la Constitución).

El artículo 124 de Ia Ley Suprema dice: “Las Facultades que no están expresamente concedidas por esta Constitución a los funcionarios federales, se entienden reservadas a los Estados”.

Ahora bien, Ia Iey de Coordinación Fiscal da preeminencia a Ia Federación sobre Ios Estados y municipios, pero esta ley hemos observado que no tiene base constitucional por eso hemos considerado previamente que se requiere la Reforma Constitucional para establecerla.

La distribución de competencia en Ia Constitución de 1857 no fueron consideradas con profundidad y se aprobaron Ios artículos 72 fracción VII, 112 y 117 y casi análogos pasaron a Ios artículo 72 fracción VII, 117, 118 y 124 en la vigente Constitución de 1917, por eso sostengo que Ia Constitución necesita reformarse estableciendo Ia base de Ia cual se desprenda y justifique Ia nueva Ley de coordinación fiscal en donde los estados tengan facultades tributarias y que se elimine Ia condición de suspender sus facultades para la obtención de sus recursos, eliminando así la arbitrariedad centralizada y por consecuencia se necesita modificar el presupuesto de egresos.

Para establecer Ia base normativa en Ia Constitución debe partirse de Ia consideración de Ia federación, estados y municipios, considerando que el régimen federal constituye una decisión política fundamental y destinarse I os recursos en forma proporcional y equitativa para Iograr el desarrollo del país; por Io que el Congreso de Ia Unión expedirá Ia Ley de Cordinacion Fiscal que establecerá Ias contribuciones para Ios gastos de federación estados y municipios.

En consecuencia, “Los Gobernadores Federalistas” opositores pueden presentar ante La Suprema Corte Ia respectiva controversia constitucional que tiene por objeto mantener a cada poder dentro de sus propias funciones conservando Ia forma federal de gobierno.

Concluyo honrando a Miguel Ramos Arizpe, director del grupo Federalista; a Prisciliano Sánchez, autor del Pacto Federal de Anáhuac, publicado 1823; a Manuel Crescencio Rejón, autor de Ia Constitución Yucateca de 1840; a Valentín Gómez Farias, precursor del movimiento de reforma que concluyó con Ia caída de Maximiliano, ya que todos ellos consideraron al federalismo “el camino para poner fin al Gobierno centralista, que sistemáticamente había negado las libertades humanas”.

Este es mi juicio, defendiendo el federalismo, triunfo de los constituyentes liberales de 1824, 1847, 1857 y 1917. Viva nuestra República Federal y Representativa.

Este es mi juicio, y yo “No tengo ya concursos en que triunfar, ni tampoco fama que conquistar, bastándome de ahora en adelante con la poca que poseo, máxime, cuando pienso que para alcanzarla no he halagado a nadie” (Carnelutti, Prólogo del Sistema, Tomo II).

Nicolás Martínez Cerda.

Reynosa, Tamaulipas a 12 de noviembre del 2020.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas información para publicar?