Doble reto para México: reducir los altos índices de obesidad y combatir la desnutrición

CDMX 15 de octubre de 2021.- México enfrenta doble reto: reducir los altos índices de obesidad y combatir la desnutrición. De acuerdo con datos del Fondo de las Naciones Unidas, uno de cada 20 menores de cinco años de edad y uno de cada tres, de seis a 19 años, padecen sobrepeso u obesidad, indicador en el cual nuestro país destaca en primer lugar a nivel mundial, tanto en obesidad infantil, como en adultos.

Los académicos del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), Agustín Rojas Martínez y Uberto Salgado Nieto, señalaron  que en el país la desnutrición, estado patológico grave, afecta a uno de cada ocho menores de cinco años.

Agustín Rojas menciona que en el IIEc han estimado que del total de la producción nacional alimentaria 2018-2019, el 60 por ciento de la oferta interna correspondió a productos procesados, como ensaladas de bolsa, verduras o mariscos ultracongelados, legumbres en conserva, conservas de pescado.

De los ultraprocesados, entre ellos la mayor parte son snacks, bollería industrial, galletas, embutidos, sopas instantáneas, refrescos, etcétera; y la población urbana es la que más los consume.

Esto se debe, principalmente, a un cambio en la dieta de las personas. En los últimos años la comida rápida desplazó a los alimentos preparados en el hogar y sustituyó ingredientes importantes -como frutas y verduras-, por harinas, azúcares, grasas y sal.

En ocasión del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre, los expertos comentan que la articulación del sistema agroalimentario debe dotar de suficientes alimentos y también de calidad en términos de sus nutrientes.

En ese sentido, Uberto Salgado manifiesta que son los distribuidores principales de estos insumos y cadenas comerciales a nivel nacional quienes definen en gran medida el tipo de alimentos que la población consume, incluso a partir de la esfera de la producción agrícola.

“Por algo México importa una cantidad importante de maíz, prácticamente la mitad del grano, se debe a que las grandes cadenas de distribución orientan su producción hacia productos como las bayas y el aguacate que no necesariamente tiene que ver con la dieta base de la población mexicana, cuyo grano esencial es el maíz”, afirma.

Rojas Martínez y Salgado Nieto coinciden en señalar que los sistemas agroalimentarios tienen que ver históricamente con la posibilidad de contar con mayor reserva de alimentos en términos de cantidad y variedad.

Esta falta de oferta es el detonante en los cambios del patrón alimentario de los mexicanos y, en consecuencia, el progreso silencioso de esas epidemias en salud que tenemos hoy en el país, sobre todo sobrepeso y obesidad, considera Agustín Rojas.

Por otra parte, en la Ciudad de México se pierden 561 toneladas diarias de alimentos –70 por ciento comestible–, las cuales se distribuyen en la Central de Abasto, además del que se genera en las grandes cadenas comerciales, tianguis y mercados, indica Uberto Salgado.

Son millones de personas en el mundo que buscan alimentarse de alguna forma, el problema es que a partir de  1980 con la apertura comercial, y por la globalización, prevalece un uso irracional de los recursos, en particular de alimentos, enfatiza Rojas Martínez.

Conmemorar el Día Mundial de la Alimentación tiene que ver con la importancia de adoptar una que sea equilibrada. La pandemia nos permitió observar claramente las consecuencias de esta dieta globalizadora que llevamos, con consumo hipercalórico, dijo Uberto Salgado.

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