DEL SEPTIEMBRE DE 2008 AL SEPTIEMBRE DE 2021

A mis amigos michoacanos,

a mis alumnos…

JOSE CARLOS GUERRA AGUILERA

1.- Una talentosa abogada michoacana me envío en el mes de septiembre del año de 2008 estas líneas que copio:

“Morelianos, michoacanos, habitantes de este México mágico:

Ninguna tarde, quizá recordemos, tan silente como la de ahora. No hay trompetillas de efluvios de desfile, tampoco verbenas populares, por iniciar, en el primer cuadro de la ciudad.

Todo en aparente calma, unos cuantos motores de vehículos en la calle, si acaso, voces, de vez en cuando, rompiendo un silencio que, en esta ocasión, duele.

Estamos de luto. Nuestros rostros, desde temprano, lo mostraron. Esquivos a las miradas del otro en las vías, en el súper, desencajados, como las de quienes asistieron al acto de conmemoración de la independencia.

Solos pues, frente a nuestras inquietudes más básicas, desprovistos de certezas; inseguros del contexto que nos tocó vivir.

No sabemos si se trata este artero ataque, contra gente como nosotros, ajenas a cualquier componenda ilícita, de narco terrorismo, de circunstancias «aisladas», lo único es que, quienes quiera que sean, encontraron campo fértil para la siembra del miedo.

No podemos menguar nuestros reclamos de seguridad, de defensa de la dignidad, por esto, como quiera que los especialistas gusten llamarle.

Ni la delincuencia organizada, ni ninguna otra asociación, menguará nuestro afán de buscar la felicidad para los nuestros.

Comprometámonos con esa idea, luchemos contra nuestro quietismo y exijamos, desde nuestra particular circunstancia, nuestro derecho a vivir en paz.

No nos perdamos, unámonos, por ellos, las víctimas, sus familias y, por lo que más amamos en la vida.

Debe haber un hasta aquí.”

2.- Gracias, le escribí a Martha Revuelta, “(…) por tu sensibilidad, por compartir tus lágrimas inquietas”. 

3.- Y escribí en el mismo mes y año de 2008. “DE GRITOS Y DE UN SUSURRO. (…)

1.- GRITO PRIMERO: Después de un grito en la antigua Valladolid, todo cambio. De repente emergieron otros gritos de dolor y se extinguieron vidas útiles. La noche del festejo, del grito que todos los mexicanos siempre hemos hecho, con emoción, con amor, fue la noche desconsolada de nuestros vecinos y amigos, los habitantes de la siempre bella y majestuosa Morelia. Después de un grito, todo cambio. Nada parecido. Quizás en otra dimensión los gritos del 19 de septiembre del temblor, pudieron ser en cierto modo semejantes.

2.- GRITO SEGUNDO: Y septiembre nos ha dado otras fechas de asombro y amargura. Dos días 11 de Septiembre, uno en Chile, otro en Estados Unidos, se quedaron indelebles en nuestro recuerdo. Y lo que continúa de esos gritos de dolor desde Morelia, a nuestras conciencias inmóviles, ha eliminado otras noticias de los espacios periodísticos.

3.- SUSURRO: Aquí en Celaya en las ralas “fiestas”, una Calzada de la Independencia, que tiene un bello monumento a Don Miguel Hidalgo, permaneció, como hace años, abandonada, sombría, sin luz, sin nada. Duele ese abandono, duele que las “autoridades” prefieran dar permisos de vendimia a taqueros, en las calles principales de tránsito alto. Duele que el monumento metálico de la que era la Glorieta de los Dos Mundos, de Ángel Ocampo, este “montado” arriba del símbolo de la Cruz Roja. cerca de un sombrío Obregón, al que rodean las sombras de la abulia lumínica. Por supuesto esto no es importante comparativamente, pero es parte de nuestra realidad: un desamor por las fiestas cívicas nacionales, un alejamiento de nuestros símbolos patrios, un abandono a nuestro patriotismo, un despecho al arte. En fin.

4.- GRITO TERCERO: Cuanta razón tiene Martha Revuelta de Morelia: Ninguna tarde, quizá recordemos, tan silente como la de ahora. No hay trompetillas de efluvios de desfile, tampoco verbenas populares, por iniciar, en el primer cuadro de la ciudad.” “(…) luchemos contra nuestro quietismo y exigamos, desde nuestra particular circunstancia, nuestro derecho a vivir en paz.” No nos perdamos, unámonos, por ellos, las víctimas, sus familias y, por lo que más amamos en la vida.”

5.- GRITO ULTIMO: Reina nuestro quietismo, no nos movemos para pedir, para denunciar, para gritar, estamos petrificados en nuestro marasmo y apatía. Por ello es útil recordar: primero vinieron (…) luego vinieron por mí, pero ya no quedaba nadie que dijera nada.

6.- Y reina el silencio.”

4.- Han pasado 13 años, Martha se fue a España, parece que regresó a Morelia, han pasado muchos años, ha llegado un hombre terco al poder. Y nuestras fiestas de septiembre han decaído. Morelia ha dejado de ser la misma, sus alrededores huelen a pólvora, la persecución, la tristeza, es flor marchita de todos los días, la gente huye de sus poblados, las vías férreas son cerradas para extorsionar; yo mismo he dejado de ir a las clases que tuve hasta febrero de 2010; ya no es lo mismo.

5.- Recuerdo mucho las “Coplas a la muerte de su padre”, de Don Jorge Manrique:

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer;
cómo después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

6.- Ciertamente a nuestro parecer cualquiera tiempo pasado, fue mejor. Con pandemia y sin ella, nada será igual ya. La normalidad aquella, voló,

7.- Este septiembre un habitante solitario de Palacio Nacional, dijo mas de lo mismo en un supuesto informe, en donde hasta hizo publicidad para la venta de un libro que dice escribió. Jamás hubiéramos oído algo así. Este septiembre el grito aquel, no fue ya igual. Pocos lo vieron, menos lo vivieron. La noche del festejo, del grito que todos los mexicanos siempre hemos hecho, con emoción, con amor, fue una noche diferente, quizás desconsolada. Un desfile fuerte y nuestras calles vacías y a la vez llenas de recuerdos. ¿Dónde quedaron las trompetillas de efluvios de desfile, donde las verbenas populares, en el primer cuadro de la ciudad?

8.- En cambio tuvimos (¿tuvimos?) la visita de algunos Presidentes (innombrables) de América y hasta el de Cuba, y las voces dignas de algunos Presidente valientes que fueron en cierto modo, gritos ciertos. Dictadores invitados (¿quién dijera?, que tiempos!) y otros dignos representantes, estuvieron en el Palacio que habita un señor. Ciertamente cómo se pasa la vida…

9.- Este 30 de septiembre en el aniversario del líder Morelos Morelia, sin desfiles, con las calles cerradas, solo se encenderá la majestuosa Catedral. Cómo se pasa la vida, como se viene la muerte de los festejos, de muchas cosas esenciales…

30 de septiembre de 2021.

 

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