DE MUERTOS A MUERTOS

A LA MEMORIA DE JUAN CARLOS PADILLA ARANDA,

GOLPEADO Y MUY PROBABLEMENTE ASESINADO

ESTA SEMANA EN CELAYA, 

POR VIOLADORES DE DERECHOS HUMANOS.

JOSE CARLOS GUERRA AGUILERA.

“Necesitamos profesionales y funcionarios del

Estado a quienes el dolor de las víctimas

les duela, para poder trasformar (…)”

Carlos Martín Beristain, 

Introducción a la Ley General de Victimas:

 una herramienta para las víctimas y sus representantes.

 “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.”

Artículo 1 de la Carta Magna.

 “Segundo. La ley a que se refiere el tercer párrafo del artículo 1o. constitucional sobre reparación deberá ser expedida en un plazo máximo de un año contado a partir de la entrada en vigor del presente decreto.”

Artículo segundo transitorio de la reforma

al artículo 1 de la Carta Magna.

José Carlos Guerra Aguilera

1.- Toda autoridad debe promover en su más amplio sentido, los derechos humanos, siempre es necesario que se haga una labor mayor y sobre todo que se amplié el conocimiento de los Derechos Humanos, a todos, simplemente para que el ciudadano se sienta más fuerte, se sienta que no debe ser despreciado.

2.- La defensa de los Derechos Humanos debe basarse en un compromiso contra la barbarie y en un sentimiento de empatía basado en la dignidad humana.

3.- Pero esa promoción de educación debe ser mucho mayor y vertical. Debe buscar la solidaridad de todos los educadores para hacer un modo de vida.

4.- Entonces la tarea es difícil y prolongada, habría que aprovechar a los medios de comunicación, para que sean formadores, a las redes sociales, para sensibilizar debidamente a los recipiendarios de los Derechos Humanos para conocer éstos y para denunciar las violaciones encauzadamente y buscando efectividad, ya que todos somos víctimas de las violaciones a los Derechos Humanos.

5- No se reclama lo que no se conoce, lo que no se sabe que nos pertenece.

6.- No hemos logrado que las policías sean un referente nacional en cuanto a sus labores, para atraer la satisfacción de la ciudadanía que tanta necesidad tiene de ser escuchada debidamente y eficazmente atendida.

7.- Necesitamos profesionales y funcionarios del Estado a quienes el dolor de las víctimas deveras les duela. Si los golpes recibidos por Juan Carlos, de ocupación tamalero, fueron tan brutales, pudieron haberle causado su muerte. En este siglo veintiuno aún no se aprende. Que coraje. Necesitamos profesionales que protejan la dignidad, que sean hermanos, que tengan misericordia, que sepan usar cierto grado de fuerza y no abusen de ella. Necesitamos no tener miedo cuando los veamos. Deben tener respeto y nosotros también respetarlos.  

8.- El primer artículo de la Carta Magna en su tercer párrafo indica: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.”

9.- Ciertamente el texto del tercer párrafo indica que el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, y ciertamente el articulo segundo transitorio del Decreto del 10 de junio de 2011, de la gran reforma al artículo 1 indica: Segundo. La ley a que se refiere el tercer párrafo del artículo 1o. constitucional sobre reparación deberá ser expedida en un plazo máximo de un año contado a partir de la entrada en vigor del presente decreto.”

10.- Ha pasado más de un año desde el 2011 de la asunción del articulo 1 de la Carta Magna y no hay una ley reglamentaria que castigue la reparación de violaciones de derechos humanos. No existe esa Ley. Nadie ha promovido esa Ley ausente, omisa. Hay de muertos a muertos, los diputados y los senadores de aquel entonces, como se dice, le hicieron al muerto y no han cumplido, ni cumplirán los actuales, seria muy costoso para el Estado Mexicano la reparación de violaciones de derechos humanos, ante el cumulo de esas violaciones. Los legisladores incumplen la Ley Máxima y no les reclamamos. El suscrito intentó un amparo por omisión legislativa hace años…

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