Cortina de humo tema: ciclovías

Lic. Antonio Galván Torres

El municipio de León toca fondo al empezar a ser manifiesto el divorcio entre el pueblo de y sus autoridades, porque la última brecha que se abre  al imponer una ciclovía en el bulevar Adolfo López Mateos, condena a hacer cuellos de botella en el tráfico vehicular, en esa importante vialidad que conocemos con el mote de “el eje”.

Retomaré un tema que causó polémica entre los vecinos de la colonia León Moderno, cuando alzaron la voz organizándose para protestar por la construcción de una ciclovía en ese lugar, en el tramo de la avenida Tepeyac a la calle Guty Cárdenas. Ese cambio de uso de suelo tiene un costo que es cubierto por el Fondo Metropolitano de veintitrés millones setecientos sesenta y nueve mil pesos.

Cuando lo anterior sucedió, manifesté que las políticas públicas que tienen que ver con la inversión urbana, deberían perseguir el bien común, porque en dicho lugar a pesar del flujo vehicular, los vecinos y moradores salían a caminar por las tardes porque ahí se respiraba un ambiente de salud, pero todas las inconformidades no fueron suficientes y se sigue construyendo a pesar del rechazo público de los colonos.

Ahora, la historia se repite, pero en esta ocasión en el bulevar Adolfo López Mateos. Es por ello, que esta columna la dirijo especialmente al señor alcalde Héctor López Santillana, al que le solicitamos de nueva cuenta, recorra la zona y vaya a percatarse personalmente de lo infructuoso del plan y del paisaje tan hosco, que representa para las personas que circulan por esa avenida, porque me parece ocioso volver a señalar que el costo-beneficio será una afectación en lugar de un beneficio, en virtud de que existen oídos sordos por parte del Director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, que están empecinados en este experimento, quienes como único argumento válido tienen el de que los leoneses requieren hacer ejercicio al aire libre, pero no hay parrillas para guardar las bicicletas y se las roban a pesar de los candados, lo que conlleva a que no existe la infraestructura para un proyecto improvisado. 

Hace más de treinta años se perdieron miles de empleos, con motivo del cierre de todos los negocios que se fueron a la quiebra, cuando en el sexenio del gobernador interino Carlos Medina Plasencia se transformó ese boulevard, con la clausura de todos los cajones de estacionamiento a lo largo y ancho de dicho bulevar López Mateos con varios kilómetros de largo, poniendo en su lugar jardineras, que a la postre se convirtieron en trampas para los transeúntes, que eran y siguen siendo asaltados hasta la fecha, inclusive muchos comerciantes acudieron a un juicio de amparo.

En esta tesitura a pesar de haber vivido esta amarga experiencia, nuevamente el alcalde de León está atentando contra el patrimonio de los emprendedores que han logrado sobrevivir y que cuentan con un negocio, dando empleo para el sustento de sus familias y de la de los trabajadores, en el tramo comprendido desde bulevar Campestre hasta Francisco Villa. Luego entonces, la gran interrogante que me surge: ¿a qué se dedican los síndicos y regidores de León? Ellos son parte del ayuntamiento, ocupando un espacio, recibiendo emolumentos por parte de la ciudadanía, ¿acaso no tienen opinión propia? ¿alguno de ellos no ha circulado por esta avenida? Espero que puedan leer esta columna y hacer conciencia que puede que se estén equivocando.

Repasemos: esta arteria cuenta con cuatro carriles, uno exclusivo para las orugas, y ahora al cambiar el uso de otro carril exclusivo para bicicletas en una pseudo-ciclovía, en la cual los ciclistas brillan por su ausencia porque transitan por la banqueta o no los hay, por lo que de ser una avenida rápida, la han reducido a su mínima expresión y de ser un boulevard, lo convirtieron en una avenida de dos carriles para que circulen coches, camionetas y motocicletas, lo cual ya generó embotellamientos.

Imagine Usted qué pasará cuando los educandos, es decir, los niños y demás estudiantes regresen a la escuela, se generarán enormes filas de vehículos que traerá aparejados accidentes viales, considerando que existen 2 escuelas en el trayecto.

Existe tanta miopía, que toda la inversión de la semaforización sincronizada la tiran al basurero, por lo que con esas políticas aquellos leoneses que aspiran a tener pavimento y que todos los días tienen que soportar el lodo y piedras, cuando caminan en sus calles sin pavimentar, o donde no hay paraderos, en algún momento dado, reclamarán la negligencia de estas decisiones.

Es por ello, que en mi opinión esto de las ciclovías es una faramalla, es decir, una cortina de humo, para que la atención del escrutinio público se desvíe a este tema, cuando lo verdaderamente preocupante y lacerante es que en Guanajuato aparezcan grupos paramilitares que amenazan la estabilidad pública y por otro lado que nuestra ciudad está en los primeros lugares de contagios de COVID-19.

La inseguridad que estamos padeciendo los leoneses y nuestros vecinos hermanos de Irapuato, Celaya, Salamanca, es decir, el corredor industrial y sus municipios adyacentes, deberían ser los temas que importen, por lo que afirmo que esto es un distractor y que de una vez y por siempre, el Sr. Alcalde no intente hacer experimentos de quince días, porque esto puede afectar aún más la economía de los leoneses, que en este momento se encuentra en franca crisis por la pandemia que todo el mundo está sufriendo.

Galvantorres33@hotmail.com

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