Como ofrenda a sus muertos los antiguos mexicanos elaboraban figuras de amaranto

CDMX 2 de noviembre de 2021.- El Dr. Daniel Rubín de la Borbolla, antropólogo mexicano,  decía que la palabra alfeñique es de origen árabe y se usaba para designar a la pasta de azúcar cocida y estirada en barras muy delgadas y retorcidas.

En México son figuras de dulce harinosa o azúcar glass que se hacen principalmente en día de muertos.

Antes de la llegada de los españoles a nuestro país, no se conocía el azúcar de caña, los antiguos mexicanos elaboraban figuras de amaranto y otras pastas comestibles; se dice que estos son los primeros alfeñiques que conocieron los habitantes de nuestro continente.

Las usaban como regalo y ofrenda para sus muertos. Eran figuras con forma de cráneos, hechas con semillas de amaranto y mieles silvestres como la que extraían del maíz, o la del corazón del maguey y la de abejas llamadas Tzoalli.

Al llegar los españoles y la prohibición del amaranto, el dulce de alfeñique fue adoptado por los mexicanos utilizando la caña de azúcar para hacerlo.

Las monjas relacionaban al alfeñique como figura tradicional de los meses de noviembre y diciembre en las celebraciones del día de muertos, así como en las posadas y la cena de navidad. Comúnmente sus formas son: Calavera, ataúdes, angelitos, animalitos y frutas.

Algunas investigaciones, aseguran que la elaboración del dulce de alfeñique se inició en Toluca. En el año 1630, don Francisco de la Rosa, vecino del valle, solicito a la Corona española el permiso para elaborar el dulce de alfeñique típico español, elaborado con una masa de azúcar y aceite de almendras. Don Francisco abrió su comercio de dulces de alfeñique en la calle Real, hoy Independencia.

En la época de la colonia, la tradición del dulce del alfeñique español se combinó con la tradición prehispánica y dio origen al dulce mexicano de alfeñique.

Actualmente, este dulce está elaborado con azúcar, clara de huevo y chaucle o raíz de papaloquelite, recolectada en los municipios de Tonatico, Ocuilan y Coatepec Harinas.

Los artesanos alfeñiqueros comienzan su elaboración en el mes de febrero, y durante nueve meses crean y modelan las diversas figuras que conocemos, como son las calaveras, borreguitos y venaditos de azúcar refinada o chocolate, una gran cantidad de alfeñiques en miniatura, dulces vaciados y dulces de pepita de calabaza.

En cada estado de la república mexicana los alfeñiques se hacen de distinta manera:

En Puebla son en forma de calaveras, cajitas de muertos o sepulcros, su ingrediente principal es la almendra, el cacahuate o la semilla de calabaza mezclada con azúcar y huevo al estilo del mazapán.

En Oaxaca las formas del alfeñique son de calaveritas, coronas, cruces y muertitos, hechos de azúcar cristalizado con miel en el centro.

Las formas de ataúd, carros con muertes, venados y calaveras de azúcar de pasta blanca son del Estado de México.

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