Adiós Colón

Editorial Roberto Contreras

Luna de Plata Tv

Los antiguos mexicanos decían que hombres blancos y barbados, forrados de metal llegaron en cerros que se movían por el mar. Los españoles decían que habían llegado a un sitio de salvajes. Bernal Díaz del Castillo se une a la expedición de #HernánCortés en 1519 y se convierte en los ojos y la pluma de los conquistadores. 

Antes, Díaz del Castillo ya había participado en dos expediciones que salieron de Cuba con Francisco Hernández de Córdova y Juan de Grijalva, así que lo que narra en su Historia Verdadera, es una síntesis de muchos ojos, muchas voces, muchos recuerdos y también dudas.  Pero también tenemos La visión de los vencidos, que nos deja el maestro Don Miguel León Portilla donde propone que este hecho es el encuentro de dos mundos y no el descubrimiento de uno por el otro. 

Para los nativos, eran Dioses quienes llegaban, por eso Moctezuma les envía una serie de regalos que no impresionan a Cortés quien en cambio los manda atar a los mensajeros y dispara un cañón que los espanta sin duda. Para los habitantes del nuevo mundo, en una lucha no se trataba de matar al enemigo, sino capturarlo, los Dioses compensarían el hecho, para los #invasores primero era matar, después preguntar. Lo demás, ya fue consecuencia.

 “NO FUE TRIUNFO NI DERROTA,

FUE EL DOLOROSO NACIMIENTO DEL PUEBLO MESTIZO

QUE ES EL MEXICO DE HOY”.

Jaime Torres Bodet 

No fue fácil la #conquista de Tenochtitlan, pasaron 80 días entre el desembarco en Veracruz y la toma de la capital mexica, todavía transcurrieron unos 30 meses más para la rendición final de los mexicas. Las mayores bajas de los nativos no fueron las armas españolas, sino las enfermedades que trajeron los conquistadores, además la conquista no la llevó a cabo un puñado de hombres frente a un poderoso imperio, sino que se debió a la alianza que se dio entre pueblos vasallos y enemigos mesoamericanos de los mexicas. 

Los españoles solos, no lo hubieran logrado, pero el imperio mexica, era guerrero y dominaba en una amplia región a pueblos vasallos a quienes explotaba y cobraba tributos. El maestro León Portilla decía que “si es cierto que en nuestro pueblo el trauma de la conquista ha dejado honda huella, es verdad que el estudio consciente de ese hecho imposible de suprimir será labor de catarsis y enraizamiento del propio ser”. La historia suele ser parcial, depende quien la escriba o quien la cuente. Así ha sido siempre. 

Pensar que podemos recuperar la memoria histórica haciendo peticiones para que los españoles pidan perdón por lo ocurrido hace 500 años es no tener idea ni del contexto ni de los hechos que forman la historia completa. Habría entonces de estar tramitando peticiones de perdón a Francia por las 3 invasiones que nos han hecho, desde por no pagar unos pasteles, hasta el afrancesamiento del país en la época de Porfirio Díaz, o a Estados Unidos por haber matado a unos niños en el Castillo de Chapultepec, o por el territorio que nos quitaron.

Antes como antes y ahora como ahora, dijo el caudillo yaqui, José María Leyva “Cajeme” cuando enfrentó al Gobierno Federal, y los yaqui obtuvieron el respeto y autonomía de quien no los conoce, pero cree que les pertenece. Nuestros pueblos #indígenas piden en una fecha como esta, el respeto para su cultura, sus ideas, su forma de pensamiento y organización. Ellos están desde antes que #México existiera como país, han cultivado la tierra y son autosuficientes, tienen historia, cultura, arte, sabiduría milenaria, saben del equilibrio y balance de las cosas para que la tierra nutra las necesidades de todas las especies vivas. 

También la respetan. Saben dónde construir un puente o vivienda, conocen la historia de la tierra y saben que lugares pueden inundarse, o no ser aptos para asentarse. Hace 528 años Cristóbal Colón desembarca por primera vez en una isla de las Bahamas en el Nuevo Mundo, un hecho que desencadena la historia hasta hoy. Quitar su estatua el fin de semana previo a recordar el Día de la Raza, fue poco sensible, después de tantos años de deterioro, nada hubiera pasado si se quitaba a fin de mes; pero es un hecho, hasta la glorieta seguramente cambiará de nombre, porque la estatua ahí, difícilmente regresará. Se dice que los periodistas escriben el primer borrador de la historia, como los Bernal Díaz del Castillo de la comunicación actual.

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