2 DE OCTUBRE MONSTRUOSO CRIMEN DE ESTADO

Escribe: Nicolás Martínez Cerda

Al doctor Oliverio Tijerina Torres

ex Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León

El movimiento estudiantil del 2 de octubre del año de 1968 “es una herida que permanece abierta y sangrienta en la conciencia de México” afirmó José Revueltas. El movimiento estudiantil luchaba por la democracia y la libertad de los presos políticos, por la derogación de los delitos de disolución social tipificados ambiguamente en el artículo 145 del Código Penal Federal, por la destitución del jefe policiaco; y, sin embargo, se dio la acción criminal e irracional, la matanza de Tlatelolco.

La represión del gobierno comenzó con el bazucaso en la puerta de la Escuela Nacional Preparatoria, fue un asalto armado. El ejército invadió la Ciudad Universitaria y otras universidades.

Figuraban entre los líderes del Consejo Nacional de Huelga: Cabeza de Vaca, de la escuela de Agricultura de Chapingo, Félix Lucio Hernández del Politécnico, Luis González de Alva de Filosofía y Letras de la UNAM.

También figuraban: Pablo Gómez, Ignacio Osorio, Álvarez Garín, Guevara Niebla, el “Búho” Eduardo del Valle, todos ellos en el año de 1968 “se la jugaron”.

A La Casa del Lago, llegaron todos los lideres, afirma el maestro Gastón García Cantú quien recuerda que el Víctor Flores Olea y Francisco López Cámara, a los estudiantes los llevaron a que hablara con el Rector Barros Sierra, quien “trato de persuadirlos del gran riesgo que significaba el mitin en Tlatelolco”.

“La ocupación militar de la ciudad universitaria, ha sido un gesto excesivo de fuerza que nuestra casa de estudios no merecía” (Rector Javier Barros Sierra, 19 de septiembre del 1968).

Los invitó una y otra vez que lo hicieran en el Campus Universitario, ellos se negaron. “Un gran mitin en la UNAM afirma Gastón García había servido para hacer un balance definitivo del movimiento estudiantil y de la posición intolerante del gobierno” (El Poder, página 404)

El gobierno no pudo corromper al movimiento estudiantil, los estudiantes pedían un debate con el gobierno pero que fuera público, de verdad querían que el gobierno se quitara la máscara.

Maquiavelo considera en su clásico denominado “El Príncipe”, que “solo los hombres sabios deben concederse la libertad de hablar con verdad”. Pero del dictador presidente de Gustavo Días Ordaz prefirió seguir otro consejo de Maquiavelo que sostenía “que con los enemigos hay que cooptarlos o desaparecerlos” y efectivamente el gobierno de Días Ordaz se volvió arrogante, sin reconocer limites, pues ejercía un régimen dictatorial, absoluto y mostrando como dice Roberto Bobbio su “faz demoniaca” y el 2 de octubre se produjo una lluvia de balas; hay estudiantes muertos y heridos, el tiroteo fue nutrido y fue imposible saber de quién provenían “porque la operación militar fue circulo y fue lo que impidió”. La lluvia de balas era de las ráfagas de ametralladoras de los militares disparando por todas partes hasta a los edificios. Además de los militares participaron policías federales y los militares traían tanques.

Apresan en el Palacio Negro de Lecumberri, al profesor e Ingeniero Heberto Castillo, al doctor Eli de Gortari, profesor universitario (a quien nosotros como líderes estudiantiles invitamos a dar una conferencia en la facultad de Derecho de la UNL); a Manuel Marcué Pardiñas, director de la revista Política, al maestro  José Revueltas, todos hombres puros que se adhirieron al movimiento dando prestigio moral; Eli de Gortari, el ingeniero Heberto Castillo, los esposos Castillori fueron sentenciados a 10 años de prisión.

El maestro Gastón García Cantú nos dice: “Cuando dije a Javier lo que sucedió el 2 de octubre en Tlatelolco, su gesto cambio al pasar por su rostro un matiz grisáceo que desapareció al morir cuatro años después. Al oírlo Cristina su esposa amorosamente le dijo que era necesario que hablara con Díaz Ordaz, Javier me vio. Al contestarle el presidente, Javier le pregunto con pausada energía, si era verdad el rumor del ataque armado contra los jóvenes, se oían a pasos de Javier, la voz de Díaz Ordaz” (El poder Editorial Fondo de la Cultura Económica, página 405)

Por el crimen de Lesa Humanidad es el ejecutado 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco, en la plaza las Tres Culturas. Por eso, en un acto de dignidad y civismo Octavio Paz renunció a la embajada de México en la India, porque “no podía representar a un gobierno que asesina a su pueblo”

El digno rector Ingeniero Javier Barros Sierra, presentó su renuncia ante la Honorable Junta de Gobierno de la UNAM el día 3 de septiembre de 1968. Era consecuencia lógica de su pensamiento: Los problemas de los jóvenes solo pueden resolverse por la vía de la educación, jamás por la fuerza, la violencia o la corrupción. Esa ha sido norma constante de acción y el objeto de mi entrega total en tiempo y energía, durante el desempeño de la rectoría.” (Texto de su renuncia).

Reynosa, Tamaulipas, a 30 de septiembre del 2022

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